martes. 11.08.2020 |
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¿Por qué media España odia a Ryanair, pero no deja de volar con la aerolínea?

¿Por qué media España odia a Ryanair, pero no deja de volar con la aerolínea?
Foto: Pixabay
¿Por qué media España odia a Ryanair, pero no deja de volar con la aerolínea?

La compañía más odiada es la que más pasajeros mueve en España

Hace unos días, un vuelo de Ryanair tardó 24 horas en cubrir el trayecto Varsovia-Madrid. Los pasajeros hicieron noche en Polonia. Hubo escenas de tensión con la tripulación y la compañía.

“Ayer a mediodía aterrizó en Barajas un avión procedente de Varsovia. A diferencia del resto de pasajeros, que tras coger las maletas se reúnen con sus familiares o con el taxista, los 200 procedentes de Polonia, en su mayoría españoles exhaustos y hambrientos, corrieron en masa a protestar al mostrador de Ryanair. '¡Sinvergüenzas! ¡Nos habéis tratado como a animales!', le gritaron al personal de tierra de la aerolínea irlandesa”, según informa el diario digital El Confidencial.

La respuesta de Ryanair a lo ocurrido es la siguiente: “El vuelo se retrasó lamentablemente debido a un pequeño problema técnico con el avión. Los clientes recibieron vales de bebida y comida, pero el vuelo volvió a sufrir un nuevo retraso debido a que la tripulación había excedido sus horas de vuelo permitidas. Los pasajeros afectados fueron contactados para informarles de las opciones de reembolso o reubicación en otra ruta, así como el alojamiento en un hotel. Finalmente, este vuelo despegó desde Varsovia hasta Madrid al día siguiente. Pedimos disculpas a los clientes por el retraso y las molestias causadas”.

Un presunto piloto dijo en Twitter que todo se debía a una “pasajera loca y cabreada”. 

El vuelo Varsovia-Madrid generó un psicodrama/tormenta de comentarios en redes contra la compañía de vuelos 'low cost'. Llueve sobre mojado, criticaban algunos. ¿A qué se debe la mala reputación de Ryanair? ¿Está justificada? ¿O es una campaña de desprestigio, como sostiene a veces la empresa irlandesa? 

La aversión a Ryanair es un fenómeno internacional. La compañía recibió una avalancha de denuncias tras cancelar miles de reservas en 2008 al entrar en pérdidas. Ha sido demandada por todos los motivos posibles: desde cobrar suplementos por equipaje a presuntas irregularidades operativas, pasando por la situación laboral de sus empleados o su aversión al derecho a huelga.

Si bien ninguna aerolínea aparece tanto en los papeles por protagonizar incidentes, nadie mueve tantos pasajeros en España: 46,8 millones en 2018, por encima de Vueling (39,3 millones), Iberia (19,2 millones), Air Europa (17,3 millones) e Easy Jet (16,7 millones).

"Jamás respondiste a mi reclamación" y "el exceso de peso en el equipaje es más caro que el kilo de marisco en Navidad, pero aun así... ¡te quiero!". Este testimonio de una pasajera valenciana —reproducido en 'El País' en 2008— sintetiza la relación amor/odio entre Ryanair y los españoles, parecida a la que tiene uno con las resacas: “No vuelvo a salir nunca más”, dice media España al unísono los lunes, para volver a las andadas el viernes. Con Ryanair, tres cuartos de lo mismo: tras un viaje tortuoso, uno jura no volver a viajar con ellos, pero recae… porque sus vuelos son muy baratos.

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