Decenas de zamoranos se han visto afectados por una avería del tren Alvia 4165 que cubre el trazado entre Madrid y Galicia. El tren, que salía prácticamente lleno a las 16.35 horas de Chamartín, debía dejar a los pasajeros zamoranos en la capital del Duero en torno a las seis de la tarde, pero a la altura de Olmedo el tren se detuvo por una avería.

Según cuentan pasajeros a bordo del tren, el convoy ya salió con varios minutos de retraso y en las proximidades de Olmedo “en medio de la nada” el tren se detuvo. 

Aseguran los afectados que la información es limitada y que a las siete y veinte de la tarde desde la compañía se confirmaba que la avería persistía y que se mantenían a la espera de la llegada de un técnico que intentara solventar el problema. Incluso, la luz se marchó en alguna ocasión.

El retraso sobrepasaba entonces las dos horas por lo que los pasajeros ya tenían la opción de poner una reclamación para recuperar el cien por cien del precio del billete debido a que el retraso ya excedía, de largo, de los sesenta minutos.

Pasadas las ocho y media de la tarde, los pasajeros continuaban parados. Son muchos de ellos los que se encontraban en el vagón cafetería, ante el largo tiempo que llevaban ya en esa situación, donde se les empezó a regalar botellas de agua para hidratarse.

Aseguraban que la información que manejaban era que el problema se debía a un fallo con los frenos del tren, por el que se habría quedado bloqueado el sistema neumático encargado de los frenos. 

Finalmente, a las 21.30 horas se daba por solucionado el problema y el tren retomaba su camino para alegría de los pasajeros tras varias horas atrapados, aunque a una velocidad inferior a la habitual. A las once de la noche, y tras otra parada técnica en Toro, los pasajeros llegaban a Zamora, cinco horas después del horario previsto.

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