miércoles. 08.04.2020 |
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El fallecido en el accidente de la A-62 era un marroquí que hacía transportes entre Francia y Marruecos; su acompañante continúa herido grave

El fallecido en el accidente de la A-62 era un marroquí que hacía transportes entre Francia y Marruecos; su acompañante continúa herido grave
El fallecido en el accidente de la A-62 era un marroquí que hacía transportes entre Francia y Marruecos; su acompañante continúa herido grave

Como tantos compatriotas suyos, se dedicaba a llevar objetos que marroquíes residentes en el país galo enviaban a sus familiares a su tierra de origen, como electrodomésticos u otros enseres. Por su parte, el otro viajero de la furgoneta continúa ingresado en la UVI y su pronóstico es grave, aunque ha superado una cirugía delicada.

Mohamed y Ali estaban viajando a su país natal, Marruecos, desde el país donde más tiempo pasaban, Francia. No era un viaje de ocio ni vacacional, sino todo lo contrario. Como tantas veces habían hecho a lo largo de su vida, estos transportistas habían cargado su Iveco Daily en París y habían arrancado hacia Tiznit.

Sin embargo, poco antes de llegar a Salamanca (entre Cañiza y La Orbada), donde cambiarían la A-62 que habían cogido en Burgos para unirse a la A-66 que les llevaría hasta el Sur de España, pincharon. Mohamed, que era un hombre de carretera, bajó de su furgoneta para cambiar la rueda y proseguir su trayecto.

Pero una de las mayores desgracias que podría haber ocurrido, sucedió. Un camión que viajaba en dirección Portugal no vio la Iveco Daily ni a Mohamed, atropellando a este marroquí, de poco más de 40 años, causándole la muerte de manera instantánea. También se llevó por delante la furgoneta, hiriendo de gravedad a Ali, que viajaba como copiloto.

Mohamed, dueño de una empresa de transportes que llevaba objetos y regalos que marroquíes residentes en Francia enviaban a sus familiares

La historia de Mohamed no dista de la de muchos españoles en los años 60 y 70. A caballo entre Francia y Marruecos, hace bastantes años decidió montar una empresa de transportes para satisfacer una necesidad que había detectado entre muchos de sus compatriotas, que querían enviar diversos objetos -sobre todo, electrodomésticos- y regalos desde Francia, lugar en el que residían, a sus familiares de Marruecos.

Esta práctica, tan habitual en la España de finales de la Dictadura y principios de la democracia, cuando centenares de españoles residentes en países como Alemania, Francia o Suiza mandaban a casa innumerables objetos para que sus familiares disfrutaran de ellos -desde televisiones, uno de los envíos más típicos, hasta los propios coches-, se ha vuelto una constante en los inmigrantes norteafricanos que viven en Francia u otros países europeos, ya que el precio y la calidad de muchos de los objetos que mandan -especialmente electrodomésticos- varía significativamente de un país a otro.

El fallecido era un especialista en ello, más que en el transporte de personas -aunque, ocasionalmente, también lo hacía, sobre todo con aquellos que querían aprovechar el viaje de Mohamed para desplazarse-. Sus bases eran Tinzit, en el Sur de Marruecos, y París, en el Norte de Francia. Mohamed viajaba de un lugar a otro casi sin descanso, atravesando ambos países además de España con su furgoneta cargada. No era la única persona de su empresa que realizaba este trayecto, pero él sí era un habitual de una ruta que se conocía a la perfección.

En Marruecos lloran su muerte. Mohamed era una persona muy conocida y querida en Tinzit, y numerosas han sido las publicaciones en las redes sociales que lamentan su pérdida que han tenido centenares de reacciones, expandiéndose de manera rápida la trágica noticia de su fallecimiento.

En lo que a su acompañante se refiere -Ali-, logró sobrevivir al impacto del camión con la furgoneta, pero todavía reviste gravedad. En un primer momento fue ingresado en la UVI del Complejo Asistencial Universitario; posteriormente, fue sometido a una cirugía vascular dadas sus lesiones para, nuevamente, ser trasladado a la UVI.

Ahora él tiene que recorrer un camino más importante todavía, el de la vida. Además, no ha caído en el olvido, puesto que numerosos amigos y familiares han intentado contactar con el Hospital de Salamanca para obtener información sobre su estado de salud, si bien sus limitaciones con el idioma -no hablan castellano- están siendo un impedimento para saber más acerca de él.

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