De esta manera, el Castillo de los Condes de Benavente, principal atractivo turístico de La Villa, tiene limitación de aforo, dispensadores de gel hidroalcohólico, así como cartelería específica en todo el edificio para garantizar en todo momento la distancia de seguridad interpersonal. En la oficina de turismo, situada en el mismo edificio, se ha adoptado un aforo de una persona por consulta. Se ofrece la posibilidad a los turistas de descargarse a través de códigos QR el plano de la localidad, así como otro tipo de informaciones situados en la entrada de la oficina y en puntos estratégicos de la localidad, se pretende así que las consultas presenciales sean las imprescindibles, para evitar posibles aglomeraciones.

El Museo de Gigantes y Cabezudos, la Iglesia de Nuestra Señora del Azogue, situada en la Plaza Mayor del pueblo y uno de los ejemplos del Románico Zamorano en la comarca sanabresa, abren igualmente con el mismo tipo de medidas, de aforo limitado, gel y señalética específica. A poca distancia de Puebla, se encuentra la Escuela Micológica, en el pueblo de Ungilde, abierta los fines de semana, con las medidas anteriormente señaladas para el resto de monumentos.

Con estas medidas se pretende garantizar la seguridad sanitaria en todos los monumentos y centros de interpretación, sin que ello suponga merma alguna en la calidad y calidez en la atención a los visitantes.

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