Con la llegada del verano se inicia la época del año en la que se produce un mayor número de viajes y, unido a ello, también un mayor número de accidentes de tráfico. Este año aún existen muchas incógnitas respecto a cuantos desplazamientos se producirán en nuestras carreteras y cómo se van a realizar, debido al complejo escenario que el COVID está generando. Según la encuesta realizada por RACE a 1.050 conductores españoles, se hará un mayor uso del vehículo privado, los desplazamientos serán más largos y, un dato preocupante, haremos menos paradas de descanso durante el viaje. Estos datos muestran, un año más, la importancia de adoptar buenos hábitos al volante y prevenir la fatiga, un factor de riesgo presente en los siniestros viales.

La fatiga es la cuarta causa de siniestralidad mortal en las carreteras españolas, según datos de la DGT. Sin embargo, según demuestran diversos estudios, es un riesgo que se puede evitar adoptando adecuados hábitos al volante, sobre todo a la hora de realizar largos desplazamientos.

Durante los viajes existen ciertas variables que pueden afectar a nuestra conducta al volante, como son la falta de descanso antes de salir (como ponerte de viaje tras una jornada laboral), los kilómetros recorridos, los atascos, la climatología, la deshidratación, la conducción nocturna… Hay muchas razones que incrementan el riesgo de fatiga al volante, y por lo tanto, la posibilidad de generar situaciones de peligro en la carretera, tanto para el que la sufre como para el resto de usuarios de la vía que pueden verse afectados por nuestro comportamiento.

La fatiga se manifiesta a través de distintos síntomas que afectan a nuestro cuerpo, como el picor de ojos, la visión borrosa, el parpadeo constante, la necesidad de moverse en el asiento, la deshidratación y, de forma más grave, la somnolencia. Pero también afectan a nuestra capacidad para conducir, como es la perdida de concentración, lo que nos lleva a calcular de forma errónea distancias o velocidad (un 62% más), o un aumento en el tiempo de reacción: a partir de las dos horas de conducción tardamos el doble en reaccionar ante un imprevisto. Por tanto, es importante detectar los síntomas a tiempo y tomar las medidas necesarias para evitar una situación que puede desencadenar un accidente.

El RACE ha preguntado a más de 1.000 conductores sobre los desplazamientos que realizarán este verano. Del total de conductores preguntados, un 18% tenía claro que no va a realizar viajes este verano por la situación generada por la COVID 19. Sobre los hábitos de los usuarios que tenían intención de salir, un 29% declara que hará más de 500 Km solo en el viaje de ida (frente al 15% año pasado).

Entre las principales conclusiones, se van a realizar menos paradas de descanso, con un 63% de usuarios que reconoce que lo hará pasadas las 2 horas (frente al 54% año pasado). Aunque descansa más tiempo, ya que un 72% para más de 15 min. (frente al 51% año pasado). Aparte hay menos viajes organizados, cae del 51 al 28%, compartir coche cae del 31 al 10%, la intención de utilizar el transporte público cae del 47 al 30%.

Respecto a las cuestiones sobre cómo ha influido la COVID 19 en los desplazamientos de largo recorrido previstos para los meses estivales:

-Un 70% tiene claro que se queda a veranear en España, y no saldrá al extranjero.
-Un 38% dice que en principio no le influye, y que no va a modificar sus vacaciones ni la forma de desplazarse.
-Un 32% dice que no va a salir este verano por evitar contagios, y un 30% por el tema económico derivado de la situación.
-Un 77% utilizará su vehículo particular, evitando del transporte público.
-Un 51% intentará evitar estas vacaciones el viajar con amigos o conocidos.
-Un 55% limitará sus desplazamientos en destino para evitar contagios.

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