viernes. 22.01.2021 |
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Nace DERPA Zamora, plataforma que exige el derecho de decisión de los padres para enviar a sus hijos al colegio

Nace DERPA Zamora, plataforma que exige el derecho de decisión de los padres para enviar a sus hijos al colegio
Nace DERPA Zamora, plataforma que exige el derecho de decisión de los padres para enviar a sus hijos al colegio

Dados los momentos de excepción que nuestro país lleva viviendo desde el mes de marzo y el agravamiento actual de la crisis sanitaria COVID-19, DERPA ZAMORA se constituye al amparo de DERPA CyL ante el inminente regreso a las aulas de nuestros niños el próximo 9 de septiembre.

Como constata el Manifiesto de DERPA CyL para una vuelta a las aulas de manera segura, al que DERPA Zamora se adscribe totalmente, son muchas las familias zamoranas que consideran que se podrían vulnerar derechos fundamentales de los alumnos, sus familias y del personal de los centros educativos si no se modifican los criterios actuales de la Junta de Castilla y León.

“Nos encontramos ante una pandemia global, declarada por la OMS y cada día las autoridades sanitarias insisten en comunicarnos y recordarnos las recomendaciones necesarias para frenar la expansión del contagio de COVID-19, que en los últimos días ha experimentado un fuerte repunte. Higiene, distancia social e interpersonal, mascarillas, evitar aglomeraciones y espacios cerrados son los ejes centrales para evitar el contagio y la propagación. Con un poco de reflexión, todos entendemos que a la hora de llevar a cabo dichas recomendaciones en un centro docente, las palabras van a aquedar en recomendaciones, dado que las acciones concretas y diarias que a las familias nos preocupan no van a poder concretarse de manera real”, explican.

En el caso de DERPA ZAMORA, solicitan:

-que las familias sean tenidas en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre los protocolos concretos a implementar en los diferentes centros escolares de nuestra provincia.

-alternativas no presenciales para las familias que puedan llevarlas a cabo porque sus circunstancias lo permitan.

-vuelta a las aulas realmente segura, cumpliendo con escrupulosidad los protocolos marcados en cuanto a higiene y distancia en los casos en los que se requiera una educación presencial.

En cuanto a los Protocolos establecidos por la Junta de Castilla y León y por ende los Protocolos que han ido emitiendo a lo largo de esta semana los diferentes colegios de la provincia, DERPA ZAMORA se suma al análisis que DERPA CyL hace en su manifiesto y suma las siguientes reflexiones:

-Las ratios de alumnos por aula, y por lo tanto, la reducción de personas en un espacio cerrado con el objetivo de aumentar la distancia de seguridad, son inadmisibles. 25 alumnos por aula, más los docentes que interactúen con ellos, necesitarían aulas de como mínimo de 56 m2, sin contar zonas comunes de tránsito o espacio de almacenaje seguro para mochilas, abrigos o material escolar.

-La interdisciplinariedad de la educación, los programas bilingües, psicomotricidad o música, que implican un cambio constante de profesorado, no están contemplados en los protocolos de los colegios. Instan a las familias a esperar instrucciones a primeros de septiembre. Si se eliminan dichos aspectos del currículo académico, iría en detrimento de la calidad educativa del alumnado.

-No es viable, ni humano, manejar las mismas ratios, medidas y protocolos para toda la comunidad educativa. Cualquiera que haya tenido contacto con niños puede constatar que el cumplimiento de normas, la necesidad afectiva, la atención y el aprendizaje en general es radicalmente diferente en niños de 3 años o en adolescentes de 15 años y por lo tanto, la normativa ha de ser, por fuerza, diferente.

-La distancia de seguridad se ha convertido en poco más que un constructo teórico y utópico, dado que los niños son los mismos que en marzo y en las mismas clases que en marzo. De hecho, los protocolos establecidos por los centros docentes se plagan de expresiones como “si es posible” porque, evidentemente, son conscientes de que no es posible,

-Se contempla la higiene tanto de manos como de superficies. Nadie explica ni queda claro en ningún protocolo oficial, la manera real en la que se va a producir esa desinfección de zapatos a la entrada del centro, mochilas, abrigos, aulas, mesas, sillas, suelos, barandillas, aseos…que, evidentemente, lo debería realizar profesionales concretos durante toda la jornada lectiva en todo el edificio o edificios del centro docente.

-En los casos de alumnos con necesidades educativas especiales que requieran apoyo o logopedia, alumnos con dermatitis y alergias, con alguna problemática que contemple el no uso de mascarilla, los protocolos no establecen ninguna alternativa.

-No existe, o al menos las familias no tienen constancia de ello, un procedimiento a la hora de que un alumno presente en un momento determinado síntomas compatibles con Covid19. No se conoce quién determinará que ese alumno debe ser aislado en el centro ni quién será su responsable adulto hasta la llegada de un responsable familiar o cuidador. En los casos en los que se confirme la infección por Covid, no se establece si se aislará sólo a la clase y sus familias, a las clases de los hermanos y a sus familias, a los docentes y familiares. Las familias sospechamos que ante un solo positivo los centros docentes están abocados al cierre. Y al final, durante este curso, los alumnos asistirán a clase con periodos de ausencia de 14 días más o menos intermitentes.

Desde DERPA ZAMORA manifiestan que no se trata de miedo, de no querer escolarizar a los hijos o de comodidad. “No queremos perder la plaza en el colegio, ni queremos otro curso en blanco. Simplemente exigimos que los protocolos se establezcan de una manera realista, en la que prime la seguridad de alumnos, docentes y personal de los centros educativos de nuestra provincia. Queremos que las autoridades educativas y de gestión sean conscientes de que un brote en un colegio supone un riesgo grave en la Salud Pública en una pequeña provincia como la nuestra, con una alta tasa de envejecimiento, con familias grandes y dispersas, el riesgo es aún mayor. Defendemos la salud y seguridad de nuestros hijos por encima de todo en un mundo que busca la normalidad, cuando debemos asumir que esa “normalidad” ya no existe. Exigimos medidas realistas y valientes que protejan a nuestros hijos. Porque si ellos están protegidos, gran parte de la población también lo estará”, finalizan.

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