El Zamora se luce y se mete en plena pelea por el ascenso

No pudo ser mejor la tarde para los seguidores zamoranos. Coscia estrenó su cuenta goleadora con el Zamora en la tarde más indicada, por partida doble, y en los siete primeros minutos. Castañeda acortó distancias en el 40', pero el propio argentino volvió a ser protagonista un minuto después. El atacante provocó una mano que generó un penalti y que transformó Dani Hernández para mandar el partido al descanso con un 3-1. Carlos Bravo firmó el 3-2 en el tramo final, pero la cosa no fue a más y el Zamora se quedó con tres puntos vitales.

El Zamora se luce y se mete en plena pelea por el ascenso

La primera mitad del Zamora fue colosal, una de las mejores que se le recuerdan al equipo esta temporada, aunque ya son muchas. Los rojiblancos llegaban al duelo plagados de bajas, sin apenas recambios en el banquillo y utilizando a un Nico Delmonte que en algunos tramos del primer acto se le notó cojo después de tres semanas sin entrenar. Pero eso no fue óbice para ver una gran versión tanto del argentino, que hizo a la perfección la labor de ‘coche escoba’ cortando cada avanzada del rival, como del propio Zamora.

La salida fue inmejorable, de cara, a por una Cultural Leonesa que se vio atropellada por un Zamora con enorme mordiente. A los dos minutos Coscia ya había abierto el marcador. El argentino recibió un centro raso lateral de Carlos Ramos, se dio la vuelta en el palo corto y fusiló al arquero. Solo era el aperitivo porque cinco minutos después el ‘canalla’ firmaba el segundo de la tarde. Esta vez fue un centro desde la derecha de Vallejo y un remate inapelable del argentino a la cepa del poste, inalcanzable para el arquero.

La afición se frotaba los ojos a la vez que se quemaba las manos animando a un equipo que cuajó una salida de choque soberbia. Los minutos pasaban y el Zamora seguía mandando en el partido y llegando a la meta rival. Dos saques de esquina de Dani Hernández obligaron a emplearse a fondo a Zubiaurre, un tiro de Dani en el corazón del área se marchó por encima del larguero y un defensor taponó un disparo de Menéndez que se colaba a gol. La superioridad era absoluta e Idiákez tuvo que hacer un doble cambio a la media hora para tratar de frenar la hemorragia. La salida de Bravo y Kawaya le dio otro aire al conjunto leonés.

A falta de cinco minutos para el descanso, en el primer disparo entre palos, Castañeda sacó un disparo perfecto desde la frontal para colar el cuero por el palo largo. Era el 2-1 y la incertidumbre se instalaba en las gradas del Ruta de la Plata. Pero solo un minuto después, el colegiado veía una mano en el área de la defensa de la Cultural y señalaba penalti para el Zamora. Dani Hernández, con sangre fría, convertía para hacer el 3-1 con el que se llegaba al descanso.

El paso por vestuarios sentó mejor a la Cultural, que anotó una diana en la primera jugada pero el colegiado la invalidó por fuera de juego. Fue el inicio de una tormenta perfecta de los leoneses, que metieron atrás al Zamora en los primeros minutos. Eso sí, la lesión de Rodas a los seis minutos detuvo el partido y enfrió la salida de su equipo. Tras eso, el Zamora volvió a coger el peso del partido y tuvo acercamientos para haber definido el choque, especialmente un saque de esquina de Dani Hernández que sacó la defensa de la Cultural sobre la línea y un remate cruzado de Menéndez que sacó con el pie Zubiaurre.

Ambos técnicos movían el banquillo para dar respiro. Los jugadores del Zamora seguían corriendo, dando la cara, mostrando un derroche encomiable y entrando en una comunión perfecta con la hinchada. Los minutos pasaban, el duelo no terminaba de romperse y la Cultural empujaba con Kawaya como principal baluarte atacante. A falta de diez minutos, Bravo conectaba un disparo exterior que se colaba entre un mar de piernas para ponerle emoción a esos últimos diez minutos y a los siete de añadido con el 3-2.

Pese a que físicamente el Zamora estaba al límite, después de dar un recital en todas las líneas, el equipo logró frenar una y otra vez todas las llegadas de la Cultural Leonesa, que apenas ensayó disparos en esa parte final del duelo. En ese tramo, Movilla decidió darle minutos de jugador a Mapisa, colocándolo de delantero centro para tratar de peinar balones largos y lo logró, ya que el zimbabuense se impuso en todos los duelos en el juego aéreo.

Con ese 3-2 llegaba el pitido final y la explosión de júbilo de la plantilla y cuerpo técnico del Zamora tras un choque que hizo que la afición se fuera muy orgullosa de su plantel después de 97 minutos vibrantes y que permiten a la escuadra rojiblanca encarar las tres últimas jornadas con opciones de colarse en las eliminatorias finales por el ascenso a Segunda División A. El Zamora es quinto, empatado a puntos con cuarto y tercero, y a solo dos puntos del segundo puesto.

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