Sensaciones. Ahora es un momento raro, de alegría, emoción y de disfrutar a muerte. No cometeré el error de hace dos años, quiero disfrutar este ascenso. Quiero disfrutarlo con los jugadores que son los artífices, de la directiva, afición y familia.

Competitivos. Podemos ser buenos o malos jugando, podemos ser brillantes o no, pero no se puede dudar que este equipo no tienen corazón, entrega. La ambición nos ha llevado a ganar un duelo complicado. No ha sido bonito pero sí atractivo por la emoción y la garra. Orgulloso de mis jugadores porque se vacían y es el único camino. 

Temporada de mucho trabajo defensivo. Al final se trabaja en función a los jugadores y de lo que se nos da bien. Queríamos ajustar la maquinaria para dar el máximo rendimiento. Hemos estado bien atrás, confiando en los porteros. Es fundamental que los jugadores confíen en la idea, decidimos que ese era el camino para llegar a la Liga Asobal y con esa idea empezamos y con esa idea moríamos. No hemos muertos, hemos resucitado.

Afición. Es el corazón de este equipo, los que nos mantienen, los que nos dan puntos, lon que nos darán victorias en Asobal, los que obligan a los jugadores a dejarse la vida en un ambiente duro. No es un pilar más, es la cimentación de todo el castillo.

Muy concentrados. Llevábamos trabajando mucho tiempo. No solo es cuestión de atacar o defender, sino de no despistarnos como nos pasó en algunos partidos de esta liga. Si miramos otra cosa que no sea balonmano perdemos. No somos de improvisar sino de trabajo, y eso estaba trabajado. El no despistarnos con el ambiente, con los árbitros o con parciales que pudiéramos recibir.

Futuro. Repito lo mismo. Hasta dentro de diez días no pensaré en nada. Ahora toca disfrutar. Fue un error que cometí hace dos años. No hay nada que no pueda esperar una semana. Ya vamos viendo.

Asobal. Tendrá mucho más nivel de cuando estuvimos nosotros. Tenemos tiempo de sobra para mirar a los rivales, el nivel y todo lo que sea necesario.

Dedicatoria. Me acuerdo de mucha gente. No me quito a mi mujer y mi hijo. Son los que me aguantan, me sufren en la distancia. Me emociono al pensar en el día a día que hemos llevado. Gracias a ellos estoy aquí. Después me acuerdo del grupo de jugadores, que se esfuerzan siempre y los que con su trabajo hacen que siempre recobre fuerzas para seguir entrenando. Y luego afición, medios y de Zamora entera. Tengo mucha suerte de estar muy respaldado  por todos los estamentos del club. 

 

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