jueves. 21.06.2018 |
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“El problema del calentamiento global no es lo que ha pasado sino lo que está por venir”

“El problema del calentamiento global no es lo que ha pasado sino lo que está por venir”

Francisco Javier Sierro Sánchez, profesor de la Universidad de Salamanca y Premio de Castilla y León de Protección del Medio Ambiente en 2012, analiza en el Día Mundial de la Tierra la situación actual de la contaminación y el cambio climático, y cómo puede afectar a la sociedad el calentamiento global, algo que cada vez sufrimos más.

Este sábado es el Día Mundial de la Tierra, que se viene celebrando todos los 22 de abril desde 1970. En este día se pide un medioambiente sostenible y sustentable. Y qué mejor para informarse de cómo está la situación actual del medioambiente que charlar con uno de los mayores expertos a nivel nacional, Francisco Javier Sierro Sánchez, profesor de la Universidad de Salamanca y Premio de Castilla y León de Protección del Medio Ambiente en 2012, que nos explica que el calor que sufrimos estos días (recientemente se supo que este año hemos vivido el segundo marzo más caluroso en los últimos 150 años) es causado por la contaminación humana de las últimas décadas.

- ¿Cómo de necesario es celebrar un Día Mundial de la Tierra?

- Bueno, yo creo que a veces se queda más un poco solamente en eso, un día así, sin más, pero creo que sí que es necesario realmente tomárselo en serio, a nivel sobre todo de decisiones políticas y de tomar medidas. Eso es completamente imprescindible.

- ¿Se respeta en la sociedad actual el medioambiente?

- No, no se respeta en absoluto. No tanto porque haya grandes catástrofes ecológicas, que también hay algunas, pero no se toman las medidas necesarias, digamos, para alcanzar un poco el equilibrio natural que deberíamos de alcanzar.

- ¿Pero se respeta más ahora o hace unos años?

- Yo creo que cada vez se respeta más, eso sí es verdad, sobre todo en los países occidentales. En los países en desarrollo pues seguramente se hará lo mismo que aquí se hacía hace 40 años. Aquí evidentemente sí que se toman muchas medidas contra la contaminación, contra las emisiones, contra la energía poco limpia, hay más energías renovables… Yo creo que en los países occidentales sí se está tomando conciencia, pero todavía estamos muy lejos.

- ¿Contaminan más los países en vía de desarrollo e industrialización, como China o India, o países muy desarrollados como Estados Unidos?

- Estados Unidos es el que más contamina en relación con los gases invernaderos y per cápita (en términos de contaminación por población). Pero hoy por hoy China e India están sobrepasando a Estados Unidos en el total de emisiones. Lo que pasa es que son un billón de personas, por lo que en la contaminación por persona están muy lejos de Estados Unidos. Pero en emisiones totales, China e India son ya las número uno, aunque China también lo es en el PIB global, y claro, va muy asociado.

- En general, ¿las personas han tomado conciencia del problema de la contaminación o se siguen sin conocer los efectos y peligros que puede tener?

- Yo creo que se sigue sin conocer, porque tampoco es un tema que se trate a nivel social. Se trata a nivel científico, hay estudios, pero no llega bien a la sociedad. Sobre todo las previsiones de futuro, en relación con contaminantes que van a estar ahí miles de años. Hay algunos que ni los vemos. El plástico, por ejemplo, hay zonas en el centro de los océanos que son islas de plástico. Es algo que normalmente acaba en la basura pero a veces acaba en la calle, de la calle pasa a los ríos, de ahí a los océanos y acaba en el centro de los océanos.

- Y, a corto plazo, ¿la sociedad podría verse afectada por estos problemas contaminantes?

- Se está viendo afectada ya en muchas cosas. En Madrid, la contaminación atmosférica es un hecho, y hay muchas personas que tienen asmas. A lo mejor a una persona normal no le afecta tanto pero a una que tenga una salud delicada les está afectando y mucho. Y no digamos ya en ciudades de China que tienen una contaminación atroz. Es algo que se ve día a día.

- De hecho podemos ver a muchos ciudadanos en ciudades chinas con máscaras para estar en la calle. ¿Llegaremos a ver eso en España?

- Aquí se van tomando medidas, allí se han descuidado mucho durante muchos años, y son una población enorme. Aquí a esos niveles no vamos a llegar, espero, pero porque poco a poco se van tomando medidas, se va midiendo la contaminación atmosférica… Es difícil, pero los vehículos eléctricos, si llegan algún día, que llegarán, se notarán muchísimo. Que en una ciudad como Madrid todos los vehículos fuesen eléctricos sería un cambio… Y las calefacciones también, menos contaminantes. El carbón ya casi no se usa prácticamente, que era y es una fuente de emisión muy grande en países que son productores de carbón, como China, por ejemplo.

- Los inviernos son cada vez más calurosos, y también los meses de primavera. De hecho marzo fue catalogado como el segundo más caluroso desde 1880, y muchas comunidades ya han activado el plan de riesgos de incendios. ¿Esto es causado por el cambio climático?

- Sin ninguna duda. A veces en la prensa se dice que ha hecho un día de calor, pero días de calor han hecho siempre. El problema es que cuando desde el año 50 vas viendo las cifras. Y no es que sean un día o dos los de calor, sino que las temperaturas superan los 40ºC sistemáticamente. Que puntualmente haga un día más calor no es preocupante, pero si cuando se hacen las medidas vemos que es el marzo más caluroso, y el siguiente también, y el siguiente, y todos los años vamos subiendo, eso ya… También es verdad que, aunque últimamente tendemos a sacar todos los problemas de la Tierra relacionados con el cambio climático, y es uno de los problemas más gordos, evidentemente, no nos damos cuenta de que es el hombre quien produce un cambio climático y quien produce un gran impacto. Hablando de los bosques, por ejemplo, ha habido una plaga en los olivos, en los olmos, hay robles antiguos que se están muriendo… Y muchas veces eso son plagas traídas por el hombre. Yo diría que, para la vegetación, son más peligrosas las plagas, asociadas también que el clima no es el adecuado, que el propio cambio climático. También los incendios, provocados por el hombre, que suponen una deforestación enorme. Entonces creo que se une un poco todo, pero muchas veces es un poco el hombre quien induce estos cambios, aunque el clima, que también está siendo cambiado por el hombre, tiene su importancia.

- Podemos decir entonces que el hombre es parte fundamental de este calentamiento global, que no es algo sólo natural.

- Sí, yo creo que eso está demostrado, aunque haya algunos ‘pseudocientíficos’ que lo nieguen, porque hay algunas publicaciones que miras quién está detrás y miras las bases de datos científicas y no lo ves por ningún lado. Hay aspectos que se discuten si pueden ser debidos a un cambio natural, como por ejemplo que venimos de un período relativamente frío, como fue la época de entre el 600 y el 800, lo que llamamos la ‘Pequeña Edad del Hielo’, que fue un período más frío de lo normal y hay registros, incluso instrumentales, y venimos de ahí y claro, parte del calentamiento puede ser natural. Pero ya desde los años 40 está claro que es un calentamiento inducido por el hombre, de eso no hay duda. Y seguirá, porque el problema del calentamiento no es lo que ha pasado sino lo que está por venir. Digamos que, aunque los Acuerdos de París se puedan reducir las emisiones, estas van a estar ahí, y lo más que vamos a poder es mantenerlas y, quizás dentro de muchos años, a lo mejor, conseguimos reducirlas. Porque una cosa es reducir las emisiones y otra que baje la concentración de CO2, que mientras sigamos emitiendo, aunque sea poco o menos que antes, el CO2 seguirá subiendo. Subirá menos, pero no sólo se trata de reducir, sino que en algún momento determinado habrá que reducir mucho para que no suba el CO2, pero es complicado que esto ocurra.

- Usted fue premiado en 2012 por sus estudios sobre el cambio climático. ¿Están España sufriendo un verdadero cambio climático?

- Yo creo que sí. Y parte de las cifras que se conocen meteorológicas, la Península Ibérica está sufriendo especialmente un cambio incluso mayor que otras zonas. Las temperaturas medias en España deben estar con una subida superior a 1ºC, y especialmente la temperatura sube más en el hemisferio norte y en los continentes. Y España no es distinta del resto.

- Por lo que ha comentado usted antes, ¿somos la prensa demasiado tremendista a la hora de anunciar las noticias sobre el cambio climático, o incluso nos quedamos cortos?

- La prensa en general tiene que buscar un poco titulares, así que algunas informaciones de prensa sí que son tremendistas. Pero a veces ciertas informaciones también se quedan cortas. Aunque esto también pasa a nivel científico. Es curioso que las predicciones que hicieron los primeros informes sobre el cambio climático, en los años 80, muchas de ellas se quedaron bastante cortas. La subida del nivel del mar se quedó muy corta en las previsiones. Normalmente cuando se hacen estos estudios a nivel global normalmente se establecen varios escenarios: uno con emisiones de CO2 disparadas, otras suponiendo que se van a controlar… Y lo que se ha visto es que, con los datos reales, medidos, vamos peor que en el peor de los escenarios. O sea que las predicciones fueron bastante prudentes. Ese es un tema que también se desconoce mucho, porque las previsiones se hacen con datos que se conocen, pero a veces hay pequeños umbrales que se disparan y, por ejemplo, en los deshielos de Groenlandia o de la Antártida, que es lo que causa las grandes subidas del nivel del mar, pues se ha visto que hay grandes fenómenos naturales, como la rotura de las grandes plataformas de hielo, que aceleran muchísimo los cambios. Entonces, hay bastante riesgo de que ocurran cosas que desconocemos totalmente. Pensamos que las cosas van a ir por una vía y al final van por otra muy distinta porque surgen problemas nuevos que desconocíamos antes. Los paneles de cambio climático intentan ser prudentes pero no son exactos. Hay cosas que puede que no vayan tan mal como se predicen porque el sistema tiende a equilibrarse de manera natural. Pero el futuro es muy desconocido.

- ¿Se esperaba en los 80 el problema del deshielo del Ártico?

- Sí, ya hace mucho, en los 80, se hablaba, lo que pasa es que se hablaba a escala de corto plazo pero de 100 años. Y por lo que se ve, si no cambia mucho la situación, es que el Ártico se va a deshelar muy rápido. Muchísimo. Sin ninguna duda va muy por encima de las peores expectativas que había. Y el Ártico se va a deshelar en décadas, en muy pocas décadas, si sigue todo como va.

- ¿Es uno de los grandes problemas de la humanidad, el deshielo del Ártico?

- El problema es cómo va a afectar globalmente. El problema principal puede ser la subida del nivel del mar, sobre todo en territorios muy poblados, como Indonesia o sitios así. Puede ser un problema muy serio porque son millones de personas las que viven al nivel del mar. De hecho ya hay algunas pequeñas islas con mucha población, en Indonesia, o los grandes deltas de la India, donde la subida del nivel del mar podría acabar con todo el territorio, y esa gente tendrá que emigrar a otro sitio, y países como la India ya están bastante poblados como para buscar lugar para tanta gente. El Ártico en sí también es un problema importante, ya que al estar helado, la nieve refleja la radiación del sol. Pero cuando desaparezca todo el hielo toda esa radiación será absorbida. Así que es muchísima la radiación la que se añadirá al sistema de energía que ya tiene la Tierra y producirá un calentamiento mayor, de hecho ya lo está produciendo. Por suerte no vive gente allí, así que desde el punto de vista egoísta del ser humano, el impacto es menor. Hay que tener en cuenta que todo lo que vemos es desde nuestro punto de vista egocéntrico. A la Tierra en sí, muchas cosas no son tan relevantes, ya que en los años de vida de la Tierra ha habido muchísimos cambios, y el cambio climático lo vemos desde el punto de vista del hombre.

- ¿Las ciudades costeras españolas podrían verse muy afectadas por la subida del nivel del mar?

- Ya están siendo afectadas de alguna manera. Todos los inviernos vemos que se inunda la bahía de Santander, de San Sebastián, las olas que producen muertes de gente que está en los paseos litorales… El nivel del mar está subiendo sistemáticamente varios milímetros todos los años, ya ha subido varios centímetros. Entonces, no va a ser que mañana llegue y se inunde Santander, pero lo que va a pasar es que cuando llegue y coincida una pleamar (el mar en su punto más alto) con tormentas fuertes pues las olas van a entrar todos los años en zonas donde antes no entraban o lo hacían una vez cada 50 años. Ese es el cambio. Ahora, a largo plazo, si el nivel del mar sigue subiendo, habrá que construir grandes diques y cambiar muchísimas infraestructuras para seguir manteniendo ciudades. Y eso poco a poco, porque en este siglo los peores escenarios hablan de un metro de subida del nivel del mar. Entonces, para poder seguir manteniendo los puertos, las playas y demás, pues seguramente habrá que construir muchísimas infraestructuras, de diques, protección, etcétera, y en los paseos litorales también. Así que ya le está afectando y seguirá, porque es un tema que a corto plazo no va a poder arreglarse, ya que el mar está subiendo más que por los deshielos, que también, por el calentamiento, ya que al calentarse el agua del océano se expande. Así que todo el calor que está entrando al agua superficial también lo está haciendo a aguas más profundas, por lo que se expande. Y esto no se va a acabar aunque solucionemos el problema del CO2, porque aunque acabásemos con él, el océano tardaría cientos de años en enfriarse, porque es un volumen de agua tan grande que no se enfría rápidamente.

- ¿Se puede conseguir que el ser humano deje de lado su pensamiento propio y egocéntrico y piense por la sociedad y la naturaleza?

- Yo creo que es difícil. Porque aunque pueda haber gente, a nivel más aislado, que piense así, entre millones y millones de población es muy difícil de que se convenzan de que hay que sacrificarse por la naturaleza. Pero a lo que iba sobre todo es eso, que el tema del cambio climático lo vemos siempre desde el punto de vista egocéntrico, y debemos hablarlo porque nos puede perjudicar y nos va a perjudicar. Pero realmente, si no fuera por esto pues bueno, visto desde la historia natural, la especie humana no es la primera que ha cambiado la Tierra. Hace 2000 millones de años la atmósfera no tenía oxígeno prácticamente, y fueron un grupo de bacterias, las cianobacterias, que cambiaron la atmósfera de la Tierra. Y cambió completamente, porque entonces había organismos que no necesitaban oxígeno, que les mataba.

- ¿Y se podría llegar a producir una catástrofe natural que llegase a afectar gravemente a la población humana?

- El problema del cambio climático a veces son los extremos. Del mismo modo que puede haber sequías enormes puede haber también lluvias torrenciales. Por ejemplo, los monzones en la India, que es un evento que ha ocurrido siempre, pueden ser mucho más acusados. Un Océano Pacífico mucho más caliente puede producir monzones mucho más fuertes, por lo que se producirían inundaciones enormes, lo que podría dar lugar a una catástrofe. Que catástrofes de este tipo puede que haya habido siempre, pero se van a acelerar. Tener un clima de extremos significa que puedes tener tanto eso como sequías enormes, incluso olas de calor muy fuertes, también en países desarrollados, como la que ocurrió en Francia hace unos años, aunque igual en España estamos más preparados para ello. Otro tipo de catástrofes, igual los huracanes, que se alimentan también de la energía del océano, del calor que hay en el océano, y como este está mucho más caliente pues eso provoca más huracanes. Y claro, son eventos catastróficos que han estado ahí siempre, pero probablemente van a ser más frecuentes debido al cambio climático.

- Y eventos como los tsunamis de 2004 en el Índico o el de Japón del 2011, ¿están relacionados con el cambio climático?

- No, son todos naturales, debido a los movimientos de las placas tectónicas. Lo que sí se está viendo son los escapes de hidratos de gas o gas metano, ya que hay grandes cantidades de gas metano que está en forma de hielo o en los océanos en forma sólida, en los sedimentos. Y al calentarse la temperatura de los fondos oceánicos y derretirse el hielo, muchos de estos hidratos de gas se transforman en gas y salen a la superficie, lo que provoca cierto riesgo, sobre todo en los taludes continentales, que son pendientes fuertes, de que haya grandes deslizamientos, que también podrían producir tsunamis. Es algo que puede que no tenga consecuencias pero depende. En Estados Unidos están considerando estos riesgos, sobre todo en la Costa Este.

- ¿La gente de a pie puede, de alguna manera, ayudar a evitar ese cambio climático?

- Concienciarse sí. Esto es un tema complicado, porque el problema principal es a nivel político, y los políticos tienen un plazo de 4 años, que es lo que les dan las elecciones, para solucionarlo, pero sin embargo el problema climático es a resolver a largo plazo. Entonces, a nivel político no les interesan temas que pueden pasar dentro de 30 o 40 años y que pueden afectar a otros políticos o a otros partidos y no al suyo. Ahí hay un problema gordo, muy grave. No sólo en este tema, sino en todos los problemas de largo plazo. Creo que la sociedad tendría que tener una cámara decisoria, no sé de qué tipo, pero independiente de estos problemas de corto plazo que se producen a nivel político. Veo difícil que alguien pueda pensar en tomar medidas que a veces no son populares, porque muchas veces las medidas para resolver estos problemas no son populares. Aquí lo estamos viendo con el tema del carbón, un tema que tiene efectos muy fuertes en la población, sobre todo en la zona productora de carbón. Al mismo tiempo el carbón es una de las principales causas del cambio de clima, y hasta la Unión Europea ha tomado decisiones de reducir el carbón y aumentar otro tipo de combustibles o energías renovables. Entonces es muy complicado porque muchas medidas son impopulares, y hay que tomar medidas a muy largo plazo, y yo lo veo muy incompatible con cómo funciona nuestro sistema democrático, con medidas cortoplacistas que interesan para captar votos, y esto diría que no capta muchos votos. Es importante que el ciudadano se conciencie, pero es muy difícil concienciar a millones de personas. Pero pasa con todas las medidas de largo plazo y los problemas de la sociedad. Porque hay medidas como incluso cambiar el diseño de algunas ciudades, hacer una construcción de otra manera que promueva un ahorro energético, la forma que tenemos de vivir y de movernos… Podrían, a largo plazo, diseñarse ciudades y entornos más favorables para no provocar tanto consumo de energía. Hay muchísimas medidas que se podrían tomar pero que van a ser difícil de tomar porque no tenemos alguna forma de afrontar estos cambios a largo plazo.

- ¿El reciclaje sirve para algo de verdad?

- Sí. Además eso son medidas sencillas. El tema de cobrar unos céntimos por las bolsas de plástico ha hecho que miles y miles de bolsas anden por ahí. El reciclaje evidentemente también. Otra cosa es que aún no estemos muy concienciados, pero en los países desarrollados se están haciendo cosas, algunos más que otros, y quizás las medidas más difíciles son las que tienen un mayor coste económico, para el individuo o para las empresas. Las energías renovables tienen un mayor coste para las personas. Es verdad que sería bueno que todos la consumiesen, pero hay ciudadanos que no pueden pagar ni la más barata. Todo es concienciación individual pero también hay que programarlo a nivel de largo plazo de alguna manera, si no puede ser difícil.

- Si se abaratasen esas energías renovables, ¿la sociedad las usaría más?

- Sí, por ahí se está avanzando mucho. Las energías renovables, por lo general, se van abaratando, y la política adecuada también es encarecer las no renovables por la contaminación que producen. Si usted produce energía con un combustible fósil y emite tres veces más toneladas de CO2 que este, que no emite ninguna, pues le vamos a cobrar por las emisiones que emite y la contaminación que produce, que un poco es lo que se hace ya. Tú tienes que reciclar las ruedas de los coches, y de alguna manera eso tiene un coste para la sociedad porque contamina, entonces tiene que cobrarse algo por esto. Porque claro, si a alguien le sale un megavatio a 5 con un combustible barato o a 20 con renovable, pues nadie entonces lo va a utilizar. Puede hacerlo alguien pero va a ser difícil que eso se imponga. Pero si de alguna manera se dice: usted contamina y yo no contamino, así que usted paga por lo que contamina… Yo creo que es la vía, y es la base de los acuerdos que hay sobre el CO2. Porque si usted tiene que reducir las emisiones de CO2, la forma que hay es o no emitiendo CO2 o, si usted lo emite, compensando de alguna manera, ya sea pagando para que se pongan energías renovables en otro sitio o de otro modo. Lo que pasa es que estas políticas tienen que adoptarse a nivel internacional. Es difícil que un país que tiene muchísimo carbón, como China, prescinda de su uso. Incluso Alemania, que es uno de los países donde más concienciación hay sobre estos temas, como tenía y tiene mucho carbón, pues le costó a nivel político, pese a que tenía intereses en producir energías renovables, porque se le echaron encima.

- ¿Puede ser España pionera o líder en la producción de energías renovables?

- Yo creo que sí. Hubo un tiempo en que se financió bastante. Quizás luego se vio que no era muy sostenible por los precios que suponía, pero eso supuso la formación y generación de toda una tecnología y empresas dedicadas a las energías renovables, y eso es positivo. España en esa línea sí que puede actuar, porque hay muchas posibilidades, hay sol, hay viento, hay mar…

- Pese al impacto que puede llegar a suponer las infraestructuras para la producción de energías no renovables. ¿Es mayor que el de las energías no renovables?

- Claro, este es un impacto local, y el de las no renovables es global. No sabría decirte, porque seguramente la gente que vive allí opine totalmente distinto. Es como los cementerios nucleares, que mientras se siga usando esa energía son necesarios, pese a la negativa de la gente a la que se lo ponen. Con las hidroeléctricas, los pueblos que desalojaron para la construcción de embalses, pues el impacto fue brutal, porque los echaron de su casa. Claro, hoy tenemos una energía muy barata, por lo que es difícil de valorar. Energía vamos a necesitar, y las energías renovables son las que hay hoy en día. La eólica, la solar… porque la biomasa yo no la acabo de ver. Y claro, el impacto local es muy fuerte a veces. Se tiene que progresar por esa vía, pero también por la del ahorro. Es cierto que se ha mejorado bastante, y que por ejemplo los coches de hoy no consumen ni la quinta parte que algunos de hace 40 años. Pero por la vía de ahorro energético tiene que progresarse mucho.

- ¿Y qué espera usted del futuro respecto al medioambiente? ¿Esto va a ir a peor?

- Yo tengo esperanzas. El problema principal es la superpoblación en la Tierra. Los países en vías de desarrollo, como China, han crecido mucho en las últimas décadas, sin control, y son los mayores productores de emisiones y contaminantes. Pero cuando los países se van desarrollando, o al menos eso pasó en Europa, también han sido más conscientes del tema medioambiental, además de reducirse la población. Hay gente que piensa en esta idea. Si China e India se desarrollan de alguna manera, la población se va a controlar. Si esto llega a funcionar así, todo se puede controlar en cierto sentido. También puede que para ese momento ya hayamos destruidos las grandes reservas naturales, como son el Amazonas, Indonesia, los grandes bosques… donde se está destruyendo una gran diversidad y muchísimas especies sin ni siquiera llegar a conocerlas. Ese es otro de los grandes problemas globales de la tierra. Pero si se consigue un desarrollo y se controla un poco la población, de alguna manera muchos problemas medioambientales se solucionarían y las emisiones se reducirían. China, por ejemplo, ya está tomando medidas importantes, y ya ha firmado los tratados de cambio climático, que antes no los había firmado, y se lo están tomando en serio, porque claro, las imágenes de Shanghái, que es una nube negra… Cada vez son más conscientes, y según se vayan desarrollando probablemente vaya reduciéndose la población y sean más respetuosos con el medioambiente. Yo estoy esperanzado en esa vía, porque otra vía no veo tampoco, no hay vuelta atrás. En una Tierra con billones de personas veo difícil que se acabe el crecimiento global. Pero sí que tengo esperanza de que algún día todo vaya mejor.

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