El Zamora convence a la afición con una trabajada goleada ante el Bembibre (3-0)

El Zamora convence a la afición con una trabajada goleada ante el Bembibre (3-0)

La hinchada del Zamora Club de Fútbol volvió a ver ganar a su equipo en el Ruta de la Plata en partido oficial después de muchos meses sin hacerlo. La afición, mermada de efectivos, es conocedora de los problemas económicos que atraviesa la entidad y quizás por eso empatiza mucho más con una plantilla que se ha configurado con escasos recursos monetarios. Y esa empatía llega no solo por la exigua remuneración que perciben los futbolistas por estar en el Zamora, sino también por cómo defienden el escudo de un club histórico en cada lance.

Este domingo el equipo llegaba muy justo en el apartado físico después de jugar en Palencia y en Ferrol en menos de una semana. Muchos jugadores iban a terminar este domingo con 270 minutos en sus piernas en menos de siete días y era una incógnita saber cómo acabaría todo. Pero a veces, la juventud lleva consigo un punto de inconsciencia y por eso ningún jugador escatimó en esfuerzos. Desde el primer minuto y hasta el último, todos los futbolistas se vaciaron. Miguel Losada apuró los cambios en el minuto 70 y probablemente, si el reglamento lo hubiera permitido, habría hecho otros tres. 

Y es que el partido fue exigente. Pese a la goleada final, el Bembibre se mostró como un plantel correoso, con rapidez arriba y por momentos con ganas de llevar el peso del partido. Su debe estuvo en ser poco intenso ante un Zamora que este año muerde en cada balón. 

Los rojiblancos no estuvieron cómodos en la primera parte. O al menos no tan cómodos como en partidos anteriores. La presión interior del Bembibre no dejó maniobrar bien a un Zamora que iba a impulsos. Eso sí, uno de esos impulsos se convirtió en gol. Sopale aprovechó un rechace de Ivanildo a tiro de Caramelo para poner el primero. El Zamora apenas sufría en defensa, iba ganando y llegaba al descanso sabiendo que había margen de mejora. 

Tras el paso por los vestuarios, el Zamora siguió acusando el apartado físico, pero se suplía con ganas y corazón. Losada consumió los cambios en el minuto 70 y las permutas fueron inmejorables. Sentó a Barbero, Sopale y Raly para meter a Revidiego, Viti y Eguileor. Delantera nueva y nuevos bríos. El carrusel de cambios sentó mejor al Zamora, que volvió a tener más presencia sobre el césped y a llegar de nuevo con peligro a la meta de Ivanildo. Esa presencia se tradujo en dos goles más, uno de Viti y otro de Eguileor, ambos de bella factura, para redondear la goleada en una gran tarde de fútbol en la que afición y equipo volvieron a conectar en una perfecta comunión. 

Con estos tres puntos, el Zamora ya suma seis y se mete de lleno en la pelea por las cuatro primeras posiciones.

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