La siniestralidad laboral sigue aumentando

La siniestralidad laboral sigue aumentando

La recuperación de la economía no trae solo datos positivos. El incremento de los accidentes laborales ha sido una constante en los últimos años después de la importante caída que sufrieron desde 2007 a 2013, según recoge el nuevo informe de Adecco. De hecho, en ese espacio de tiempo, la siniestralidad en el empleo descendió a la mitad de 112,4 accidentes que causaron baja por cada 10.000 trabajadores hasta los 55,3 en marzo de 2013.

Esta tendencia se ha revertido desde entonces hasta llegar a los 64,4 accidentes en el último trimestre de este 2016. Esto resulta un 5,2% más que hace un año y un 16% superior al mínimo antes comentado. De hecho, la siniestralidad ha subido en todas las comunidades salvo en Canarias, en el que descendió un 5,1%, Extremadura, cuatro décimas, y Asturias, que permaneció igual.

En el caso de Castilla y León, se sigue manteniendo por debajo de la media nacional. En el segundo trimestre de 2016, la media de trabajadores que sufrieron un accidente en el empleo y que causaron baja fue de 58,1, lo que supone casi cuatro más que hace un año. Este aumento supone un avance en la clasificación de las comunidades en un puesto, superando a Aragón, que también aumentó pero en menor medida.

En concreto, eso sí, la región es la cuarta que menos accidentes sufre en este sentido superando solo a la mencionada Aragón, Cantabria y la Comunidad Valencia, también por debajo de la media. Galicia y la Comunidad de Madrid se encuentran, asimismo, en esta misma situación, mientras que el resto está por encima.

Donde se ha registrado un mayor aumento de la siniestralidad es en Navarra, seguido de la Comunidad de Madrid y La Rioja. Sin embargo, Baleares sigue siendo la región en la que más se registran accidentes por delante del País Vasco, la propia Navarra y Castilla-La Mancha.

La conciliación y la conflictividad también caen

Este capítulo, de hecho, es el que ha cosechado los resultados más adversos del informe de Adecco. La puntuación media que le otorgan los propios trabajadores ha disminuido hasta en once comunidades autónomas en el último año. En la clasificación, la Comunidad Valenciana sigue en primer lugar pese a un importante descenso del 6,1%, seguido de Aragón, la Comunidad de Madrid y Murcia. En el otro extremo, Baleares, Cataluña y Cantabria se encuentran en los últimos puestos.

En lo que respecta a la conflictividad, desde mediados de 2013, cuando el número de huelgas en todo el país alcanzó un máximo de 21,4 conflictos en un trimestre por cada 100.000 empresas, esta variable comenzó a descender. En el segundo trimestre del año, de hecho, se registraron 10,5 conflictos, menos de la mitad que hace tres años, y un descenso interanual del 27,7%. La nueva bajada supone ya diez trimestres consecutivos de descenso, alcanzando el dato más bajo al menos desde 2009.

De esta manera, el número de huelgas baja en trece autonomías siendo Cantabria y Canarias las que presentan menos conflictividad que hace un año. En cambio, entre las cuatro regiones donde la cantidad de conflictos ha crecido destacan Castilla-La Mancha y Baleares, por encima del 20%.

Como ocurre normalmente, Navarra y el País Vasco continúan como las comunidades con mayor proporción de conflictos laborales. Sin embargo, las 78,1 huelgas por cada 100.000 empresas de la primera surgen tras un incremento del 11%, mientras que las 52,2 del País Vasco son el resultado de un descenso del 22,4%. Castilla y León, por su parte, se encuentra una décima por encima de la media estatal con 10,6 conflictos, un descenso de 3,4 con respecto a hace dos años.

En el caso del número de trabajadores que participan, también ha descendido su número de manera importante en un 36,8%. De hecho, en igual sentido, mientras el número de huelgas disminuye en trece comunidades, la cantidad de huelguistas desciende en 14. El número ahora es de 20,3 cada 10.000 ocupados, el registro más bajo en al menos quince años.

Curiosos son los casos de Baleares, Canarias, La Rioja, Comunidad Valencia y Cantabria, en las que el número de participantes en huelgas es inferior a cinco por cada 10.000 habitantes. En Castilla-La Mancha, sin embargo, ha aumentado para dejar de ser la última en la clasificación y colocarse en primer lugar. Hace un año exhibía la menor proporción de participantes en huelgas, con solo 7,6 cada 10.000, mientras que, después de aumentar un 359% hasta las 35 personas.

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