Amando Hernández, Premio a la Mejor Ristra en la Feria del Ajo 2014

Amando Hernández, Premio a la Mejor Ristra en la Feria del Ajo 2014

“Cuelgamures tiene unos ajeros muy profesionales de toda la vida. Esto ha pasado de generación en generación. No quiero desmerecer a ningún municipio pero Cuelgamures tiene algo especial”, asegura, con orgullo, Amando Hernández, reconocido con el Premio a la Mejor Ristra de la Feria del Ajo 2014, y con el tercer puesto en cuanto a montones.

El ajero de Cuelgamures exhibe una copa en cada mano aunque no es la primera vez que las consigue. No tiene las vitrinas como el Real Madrid “pero casi”, porque su trabajo ha sido reconocido en varias ocasiones. “El primer premio y el segundo de la Feria, varias veces. Sí, sí. Hasta primero del montón y primero de la riestra. Lo darán por algo, digo yo”, señala. “Yo ya tengo unos años, que no los voy a decir, pero sigo teniendo ilusión por ir al concurso en cada feria. Unas veces se gana y otras, se pierde. Esta vez, el jurado que ha habido lo habrá visto correcto”, añade.

Secreto

Amando guarda celosamente las claves para poder llegar a hacer una buena riestra -vocablo tan correcto como el más habitual de ‘ristra’- y torea con maestría las preguntas de los periodistas al respecto. “Hay quien hace la riestra con los ajos verdes y quien la hace con los ajos secos. Yo los hago entre verde y seco”, afirma, con un guiño. “Este año ha sido muy bueno. Han venido bastante bien ‘granaos’ y se han adelantado más de dos semanas. Todo el ciclo vegetativo lo terminó y llegó el momento de arrancar antes”, añade.

Por lo que se refiere a las ventas, se limita a decir un escueto “como siempre”, y recalca que el buen producto suele venderse con más facilidad. “Todo lo hace el producto. Yo, el ajo que he presentado en la feria ha sido muy bueno. Creo que ya no me queda ninguno. El pequeño siempre es más difícil de vender porque tiene menos aceptación. Y, además, estamos metidos en una crisis bastante aguda”, explica. “Yo llevo cobrando los ajos al mismo precio que hace diez años. Los he estado vendiendo a cinco euros y tendría que haberlos vendido a ocho o a nueve euros, por lo menos”, añade.

Amando Hernández enseña con orgullo las hermosas ristras que cubren una gran valla de Caja Rural de Zamora. “Estos no se venden. Esta mañana, cuando las tenía ahí preparadas, les dije que no se vendían porque no tienen precio”, sentencia.

Por lo que se refiere a la duración de la Feria, con la polémica entre tres o dos días, el ajero asiente con la cabeza e invita a los medios a transmitir el mensaje de que los profesionales parecen coincidir al preferir solamente sábado y domingo: “Mejor dejarlo en dos días. Mirad a ver si, oye…”.

Comentarios