domingo. 24.06.2018 |
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Las XXIV Jornadas Internacionales de Magia se despiden hasta el año próximo

Las XXIV Jornadas Internacionales de Magia se despiden hasta el año próximo

Las Jornadas Internacionales de Magia de Zamora se despedían ayer tras seis intensos días de espectáculos en las calles y plazas de Zamora, su Teatro Principal o en residencias y centros especiales, apostando por su lado más solidario.

La vigesimocuarta edición de las Jornadas Internacionales de Magia de Zamora firmaba ayer su última jornada con una valoración muy positiva por parte de organizadores y sobre todo por parte de los ciudadanos de Zamora. La clausura llegaba en una jornada en la que el nipón Kamimaro ejecutaba sus números desde la Plaza Mayor con las mismas manos que entusiasmaron al púbico del Festival de Bamberg de Artes Escénicas de Alemania, capaces de trasladar al espectador desde el suelo zamorano a las lejanas tierras de Oriente.

Sin perder el exotismo, el argentino Lebart se movía entre el público, involucrándolo en sus espectáculos donde jamás faltan el buen humor, los malabarismos y, por supuesto, la magia. Su último espectáculo, después de haber actuado cada día desde que arrancara el certamen internacional, se pudo disfrutar en la Plaza de Sagasta.

Por último, la micromagia de ‘El baúl del mago’ despidió a lo grande estas vigesimocuartas jornadas con su original formato, reducido en el tiempo y en el espacio. Siguiendo fielmente los preceptos del microteatro, la caravana del lucense mago Rafa contaba con aforo para una veintena de personas, y ejecutaba un número intimista y, por ello, cercanamente poderoso, en torno a unos quince minutos de duración. En su espectáculo hubo cabida para el mentalismo, la adivinación y la comedia próxima al gran público. 

GALERÍA | Así fueron los espectáculos que cerraron las jornadas.

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