El problema de la fauna salvaje sigue generando un debate intenso. Si hace unos días las organizaciones agrarias se reunían con el subdelegado del Gobierno para tratar la problemática que genera la fauna en la agricultura y ganadería de la provincia, este jueves las organizaciones se han reunido con el delegado de la Junta en Zamora. UPA, COAG y ASAJA han sido las encargadas de poner voz a las cuantiosas pérdidas a las que se enfrenta el campo zamorano por culpa de la proliferación de la cabaña de fauna salvaje.
Alberto Castro mostraba su actitud de querer poner remedio a este problema, aunque argumentaba, al igual que lo hacía el subdelegado del Gobierno hace unas fechas, que se trata de un problema de tamaña magnitud que debe ser afrontando en conjunto, y con la ayuda de todos. Lo que sí dejó claro Castro, es que desde la Junta están controlando, y lo seguirán haciendo, los cupos cinegéticos. Para corroborar su aumento, explicaba que en la temporada 2014-2015 se habían abatido 676 ciervos, mientras que en la 2015-2016 ese número había ascendido a 840. Un ascenso que también quedaba reflejado en los corzos, pasando de 805 ejecuciones a 882. Además, se produjeron 651 cacerías y se dio caza a un total de 4.200 jabalíes en la temporada 2015-2016.
Otro de los aspectos que se comprometía a mejorar la Junta después de la reunión de este jueves era la de flexibilizar los permisos de batidas y esperas de caza. En el primer caso, el tiempo para recibir la aprobación superaba con creces el mes, mientras que en el segundo caso pasaba las tres semanas. En ambas situaciones, sobre todo en las esperas de caza, Alberto Castro comentaba que desde el verano el visto bueno se da en menos de siete días. No obstante, Castro incidió que a nivel de control poblacional siempre resulta más efectiva una batida que una espera. Precisamente avanzó que próximamente se hablará con los cotos para realizar batidas conjuntas en aquellas zonas en las que está demostrado que la cabaña de fauna salvaje es desmesurada.
Por último, el delegado de la Junta también incidía en los tres puntos más críticos de la provincia: uno en la zona de Tábara, otro en la comarca de Benavente (en concreto en la reserva regional de caza, próxima a la N-525), y un último punto en Toro. En este último caso, la Junta está a la espera de conversar con el Ministerio de Defensa para que el coto pueda llevar a cabo un cupo cinegético más amplio para minimizar las consecuencias de la proliferación de jabalíes.
ACCIDENTES POR FAUNA SALVAJE
Por otro lado, también se ofrecieron los datos actualizados de la cantidad de accidentes de tráfico generados por la fauna salvaje. En total, según los registros, en los que va de año se han producido 840 siniestros. "Estamos esperando a que la Subdelegación nos remita los datos que les pedimos hace un mes para saber qué puntos son los más críticos y así poder tomar las medidas necesarias en los puntos concretos que más se necesiten", zanjaba Alberto Castro.



