Las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León han unido sus fuerzas para reclamar a la Junta un fondo de 150 millones de euros en ayudas directas para el cereal, además de apoyo inmediato para afrontar el inicio de la campaña 2026-2027 y medidas estructurales que permitan evitar que la actual situación se repita en los próximos años.
Asaja, UCCL, UPA y COAG han convocado una protesta este jueves frente a la sede de Presidencia de la Junta, en Valladolid, coincidiendo con la reunión del Consejo de Gobierno. Con esta movilización pretenden presionar al Ejecutivo autonómico para que iguale la cantidad y el modelo de ayudas directas y sin burocracia impulsado por el Gobierno central.
Según las organizaciones agrarias, estas ayudas permitirán liberar en la primera semana de septiembre 150 millones de euros para los 60.000 agricultores de Castilla y León.
Una cosecha marcada por la caída de la producción
El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, ha advertido de que la cosecha de cereal de 2026 "ha sido mala", tanto por la reducción de la superficie sembrada como por el descenso de la producción.
Este año se han sembrado 1,5 millones de hectáreas, unas 300.000 menos que el año anterior, lo que supone una caída del 20 por ciento.
Dujo ha recordado que la campaña de 2025 fue buena, pero los elevados costes de producción impidieron que los agricultores obtuvieran rentabilidad pese a que los precios eran favorables. Esta situación, según ha explicado, llevó a muchos productores a reducir la superficie sembrada.
Las organizaciones agrarias calculan que la producción de este año alcanzará los 4,9 millones de toneladas, con un rendimiento medio de 3.100 kilos por hectárea, un 40 por ciento menos que el año anterior.
Con un precio medio de 200 euros por tonelada, el valor de la cosecha se situaría en torno a los 980 millones de euros, mientras que los costes de producción, superiores a 800 euros por hectárea, alcanzarían los 1.300 millones.
"Hemos perdido, trabajando lo nuestro, 300 millones de euros, más que lo que esa superficie cobra de PAC", ha lamentado Dujo.
Un agricultor medio pierde cerca de 40.000 euros
El presidente de Asaja ha trasladado también el impacto de esta situación a una explotación media de 200 hectáreas.
Según sus cálculos, un agricultor con esta superficie ha afrontado unos 163.000 euros de gastos y ha obtenido una producción de 620.000 kilos de cereal, con unos ingresos aproximados de 124.000 euros.
"Ha perdido casi 40.000 euros trabajando, cogiendo cereal, atendiendo sus fincas", ha señalado Dujo.
Las opas atribuyen estas pérdidas tanto a la climatología como a los elevados costes de producción, y reclaman una respuesta urgente de las administraciones para garantizar la continuidad de las explotaciones cerealistas.
Además, las organizaciones agrarias piden a la Unión Europea que tome medidas ante la entrada de cereal procedente de Ucrania y Latinoamérica, al considerar que estos productos están "tirando los precios y distorsionando el mercado interior".
La protesta de este jueves pretende trasladar a la Junta la gravedad de una situación que, según las opas, requiere ayudas inmediatas para afrontar la próxima campaña y cambios estructurales que permitan recuperar la rentabilidad del sector.



