La tierra agraria continúa ganando valor en Castilla y León. En una Comunidad donde la agricultura y la ganadería ocupan buena tarde del territorio, adquirir una hectárea destinada a esta actividad resulta cada vez más caro. El precio medio alcanzó los 5.237 euros por hectáreas en 2025, frente a los 5.115 euros registrados un año antes, lo que supone un incremento del 2,4 por ciento y consolida una tendencia alcista que se mantiene desde 2020. En apenas cinco años, el valor de estos terrenos ha aumentado un 22,6 por ciento, según los resultados provisionales publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
El informe Precios Medios Anuales de las Tierras de Uso Agrario refleja que el mercado de suelo agrícola y ganadero de Castilla y León ha encadenado cinco ejercicios consecutivos de incrementos. En 2020, el precio medio se situaba en 4,272 euros por hectárea, una cantidad que ascendió hasta los 4.463 euros en 2021 y los 2.697 euros en 2022. La subida continuó en 2023, cuando alcanzó los 4.925 euros, y en 2024, con 5.115 euros, antes de superar la barrera de los 5.200 euros durante el último ejercicio.
Esta evolución supone que una hectárea de terreno agrario cuesta actualmente 965 euros más que en 2020, aunque el ritmo de crecimiento se ha moderado progresivamente durante los dos últimos años. Así, después de registrar incrementos del 4,5 por ciento en 2021, del 5,2 por ciento en 2022 y del 4,8 por ciento en 2023, la subida se redujo al 3,9 por ciento en 2024 y al 2,4 por ciento en 2025.
La importancia de Castilla y León en el mercado agrario también se refleja en su peso territorial. La Comunidad concentra 5,03 millones de hectáreas dentro de las superficies utilizadas para ponderar esta estadística, lo que representa el 21,5 por ciento del conjunto nacional. Esta extensión convierte a Castilla y León en el territorio con mayor peso en el cálculo de precios medios de las tierras agrarias españolas.
Pese a la subida acumulada, el precio medio de la tierra de Castilla y León continua siendo relativamente reducido. Sus 5,237 euros por hectárea se sitúan entre los valores autonómicos más bajos y reflejan las características de una Comunidad marcada por la extensión de cultivos herbáceos, las grandes superficies de secano y los terrenos destinados a pastos.





