La situación del ciudadano burgalés que viaja a bordo del crucero MV Hondius, donde se ha detectado un brote de hantavirus, continúa bajo seguimiento por parte de las autoridades sanitarias y gubernamentales. Tanto el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, como el consejero portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, han trasladado un mensaje de prudencia y de confianza en los protocolos sanitarios previstos.

Sen garantizó la “seguridad sanitaria” del burgalés y aseguró que, una vez llegue a territorio español, “se le va a dar el tratamiento estipulado en cualquier protocolo”. Además, destacó que el Gobierno está preparado para afrontar este tipo de situaciones y afirmó que se prestará “toda la ayuda que se pueda prestar”.
El delegado del Gobierno recordó también que desde el Ejecutivo central se han explicado ya los medios previstos para la llegada de los pasajeros afectados y subrayó que el objetivo prioritario es garantizar la seguridad sanitaria.
Por su parte, el consejero portavoz en funciones de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, defendió que en cualquier decisión relacionada con el hantavirus deben prevalecer las “razones de salud pública”. Asimismo, señaló que aprecia una “cierta falta de coordinación” entre distintos miembros del Gobierno central respecto a la gestión de la situación.





