Autobuses y camiones encabezan los rechazos de las ITV de Castilla y León y casi uno de cada cuatro de estos vehículos no logra pasar la inspección en el primer intento. En el caso de los camiones, el porcentaje se sitúa en el 23,7 por ciento, mientras que en los autobuses sube hasta el 24,5 por ciento. En ambos casos, los fallos en los sistemas de frenado constituyen la primera causa de los ‘suspensos’. En el caso de los camiones este porcentaje se sitúa en el 26,5 por ciento, por delante del alumbrado y la señalización (21,1 por ciento), mientras que en los autobuses alcanza el (16,2 por ciento).

Por otra parte, según la información del Ministerio de Industria y Turismo a la que ha tenido acceso Ical, en el caso de los turismos el porcentaje de rechazo en la primera inspección es del 17 por ciento. En este caso, las emisiones contaminantes se mantienen como la primera causa por la que los turismos de Castilla y León no superan la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Solo pasado año provocaron uno de cada cuatro rechazos, dado que de los 182.501 coches que no superaron la inspección en el primer intento, el 24,9 por ciento, lo hicieron por este motivo.
La Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículo (AECA), alerta que detrás de esta subida de las inspecciones negativas debido a motores contaminantes se encuentra el incremento en la antigüedad del parque móvil. En el caso de Castilla y León, en 2025 volvió a aumentar y alcanzó los 16,9 años, frente a los 16,6 del pasado 2025, la cifra más alta del conjunto autonómico, frente a la media nacional, que es de 14,6 años.






