La organización Ecologistas en Acción está formada por grupos que representan a las provincias de Castilla y León; compuesta por más de 700 socios y socias que trabajan voluntariamente en sus localidades para denunciar las injusticias contra el medioambiente y de índole social.
Uno de los problemas que se ha abordado en la Asamblea Federal es la posición del conjunto de la organización en lo relacionado a las macrogranjas, plantas de biogás, los aprovechamientos de agua, las plantas de biogás, las pistas de pádel y los monocultivos de fresas. Estas actividades tienen un alto potencial de contaminación y de riesgos para los ecosistemas si no cumplen con los requisitos establecidos en la legislación.
Aseguran que la organización “está atenta a esta clase de proyectos, pero instamos a la población en general a denunciar ante las administraciones competentes cualquier actuación que entiendan que afecta su entorno, a solicitar información al respecto y a continuar la lucha desde nuestra Federación.
Otro de los problemas tratados fue la ribera del río Órbigo en Carrizo de la Ribera, León. Que está amenazado por ser emparedado entre dos presas de alto impacto ambiental y social: dos pantanos que se llenarían mediante bombeo y que serían, además, inviables, como ya acreditó el estudio de viabilidad económica y social encargado por la Confederación Hidrográfica del Duero. Esta información tan relevante ha sido ocultada durante la tramitación del III Ciclo del Plan Hidrológico de la cuenca y solo ha sido hecho pública tras la denuncia de Ecologistas en Acción ante el Portal de Transparencia del Defensor del Pueblo.




