El tocomocho, la 'estampita' o el 'nazareno' forman parte de un imaginario que creíamos desaparecido de la picaresca nacional, pero la realidad es muy distinta. Los timos más tradicionales se resisten a desaparecer sobre todo en zonas rurales.
Las estafas informáticas se han convertido en el primer tipo infracción penal de Castilla y León. Solo el pasado año crecieron un 11,4 por ciento y alcanzaron las 24.913 -casi 70 al día-, frente a los 17.821 hurtos contabilizados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, suponen el 88,15 por ciento del total cibercriminalidad y desde el año 2019 casi se han triplicado, según datos del Ministerio del Interior a los que ha tenido acceso Ical.
La inspectora jefe del Grupo de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional en Valladolid, Alicia del Barco, advierte que el mecanismo más utilizado es el ‘phishing’, el envío de mensajes para suplantar la identidad de empresas conocidas bancos o instituciones como la Agencia Tributaria o la Dirección General de Tráfico, con el objetivo de que la víctima haga haga clic en un enlace falso y así robar sus datos personales, cuentas bancarias y contraseñas.
Del Barco advierte que los casos, en los que se suele estafar una media de 10.000 euros, se están disparando en los últimos meses gracias a la utilización de la inteligencia artificial que es capaz de enviar millones de mensajes. Además, puntualiza que la mayoría de los timos se intentan realizar durante los fines de semana, que es cuando la víctima tiene más complicado ponerse en contacto con su banco.
Al mismo tiempo, la inspectora aconseja que nunca se debe pinchar el enlace que nos envían y recalca que siempre hay que ponerse en contacto con el banco o con la entidad de turno por nuestros propios medios. También insiste en no facilitar nunca el número de la tarjeta bancaria y recomienda no dejarse llevar por la inmediatez y antes de hacer clic, “sentarse y recurrir al sentido común”.
A su vez, advierte que en modalidades de estafa como la del ‘hijo en apuros’ ya se están utilizando mensajes de texto o llamadas generadas con inteligencia artificial para clonar voces.



