Mucha savia nueva para la Cofradía del Silencio. Decenas de niños y niñas que en este mes de abril vestirán por primera vez la estameña blanca y el caperuz rojo y que han recogido su hachón con emoción.
Niños acompañados de sus padres, abuelos, siguiendo la tradición familiar. Y niñas, por primera vez niñas. Mujeres, en general. Noventa mujeres en la Cofradía del Silencio y la emoción a flor de piel en la mayoría de ellas. Lágrimas de emoción, de vivir un momento que han esperado durante años en la fila, con el que han soñado mientras enmudecían con el silencio de una ciudad, esperando el cariñoso saludo silencioso de sus padres, abuelos, tíos o hermanos.
Carla Blanco Roales se ha convertido en la primera mujer en acceder a la Cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias. Ella, tan pequeña, no sabe que ha vivido un hito histórico, pero otras de sus compañeras de esta primera promoción de mujeres en el Silencio sí han sido más conscientes. Abrazos emocionados con sus familiares, muchos de ellos muy cercanos a esta cofradía durante toda su vida, quienes les han entregado los hachones dándole un relevo que es vida para la cofradía.
Ojos llorosos como los de María José Herrero, presidenta de la Cofradía de la Esperanza quien podrá desfilar con sus dos hijos que, aunque entraron en 2020, no han podido todavía vestir el hábito.
Testigo también que le pasó Rufo Martínez de Paz a su hija, una de las primeras también en acceder a una cofradía a la que ha estado ligada, por parentesco, toda la vida, viéndolo desde la fila.
Pero aunque la entrada de las mujeres es una excelente noticia para la cofradía, también lo es el gran número de niños que han pasado a ser hermanos de pleno derecho y que, emocionados, han recorrido el camino hasta recibir su hachón, viviendo un momento único que no olvidarán.
Como tampoco olvidarán este día los nuevos mayordomos del Silencio después de 45 años en la cofradía. Peinan canas los que, en un Miércoles Santo de 1977 salieron por primera vez en el más puro silencio bajo la mirada siempre comprensiva del Cristo de las Injurias.



