Los jóvenes zamoranos ya sabían lo que se iban a encontrar en la Ciudad Deportiva Municipal de Zamora. Diversión a raudales, música y mucho color en los instantes previos, posteriores y en la propia prueba en sí. Música, deporte y color que se tradujeron en disfrute entre todos los presentes.
Las camisetas amarillas duraron muy poco en los jóvenes zamoranos, que dieron por iniciada la batalla de diversión en el momento en el que comenzaron a abrir las bolsas con los polvos colorantes. Más de dos horas de disfrute que le dieron color a un recorrido que contó con multitud de pruebas para todas las edades y para todos los gustos.




