Zamora abre sus puertas a tres siglos de escultura. Y no una puerta cualquiera. El antiguo Palacio Provincial, en cuyo pórtico se encuentra la impronta de Eduardo Barrón, albergará durante meses una exposición nunca vista en la provincia. Más de 70 piezas originales de artistas de la talla de Rodin y de escultores patrios como Barrón o Lobo. Así pues, este viernes, la ciudad será testigo de uno de los mayores homenajes a la escultura y la fundación a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI.
Esta exposición ha sido posible gracias a los fondos de la Fundición Codina. Una fundición que data de 1888 y desde entonces ha unido a escultores y fundidores. Gracias a sus cinco generaciones se ha podido conservar dicho patrimonio y Zamora albergará por primera vez piezas de Rodin así como otras obras que, pese a no ser tan internacionales, tienen gran interés artístico y escultórico. De esta manera, la capital custodiará trescientos años de patrimonio escultórico hasta el próximo 30 de abril.
"Se trata de una oportunidad única, la exposición alberga piezas que nunca antes habían visto la luz"
Además de las piezas cedidas por la fundición Codina, la fundición Benlliure ha facilitados dos piezas. Una de ellas corresponde a la cabeza del caballo del momento a Martínez Campos, que puede verse en El Retiro y que data de 1907. Baltasar Lobo, contará también con representación gracias a la galería Leandro Navarro. Una buena nueva más sumada a los reconocimientos del autor siendo creada la Asociación amigos de Baltasar Lobo hace escasos días.
La muestra no solo ofrece la posibilidad visual de contemplar piezas de “historia viva”. La exposición enseñará al visitante cómo es el proceso de fundición mediante la técnica de la cera perdida. Así pues, podrá contemplar los moldes originales y conocer de primera mano el proceso creativo de las piezas que tendrá delante de sus ojos. Tanto Ricado Flecha, comisario de la misma y Marisa Codina, esperan que sea del agrado de sus visitantes y que contemplen parte de la historia de escultores zamoranos como de muchos otros protagonistas de tres siglos de escultura, "se trata de una oportunidad única, la exposición alberga piezas que nunca antes habían visto la luz", sentenció su comisario, Ricardo Flecha.



