'El príncipe piquirrín' será presentado hoy en Riofrío de Aliste, localidad natural de Javier Blanco González, uno de los dos autores junto a Cristina Manías de esta versión en alistano de uno de los libros más universalmente conocidos como es 'El principito'. La cita será en El Salón del municipio a las 19:30 horas.
Este fenómeno literario, traducido a cientos de idiomas y dialectos, es el primer libro en ser traducido a esta modalidad lingüística zamorana del asturleonés por la marca comercial Libros desde Tuma.
La historia que cuenta el aviador militar francés, Antoine de Saint-Exupéry, sobre el encuentro de un piloto y un pequeño príncipe y las distintas situaciones por las que pasan en varios planetas y en la Tierra, zorro incluido, le ha servido a Cristina Manías y Javier Blanco para reclamar la atención de los lectores alistanos reivindicando el dialecto de la comarca del oeste zamorano.
“Con este trabajo hemos buscado mantener la esencia poética de la obra y trasladarla al habla alistana sin perder el espíritu original del relato”, relata Blanco González antes de descubrir las interioridades del relato a los habitantes de su propio lugar de nacimiento.
El conflicto que, en ocasiones, mantienen los especialistas sobre si se trata de un mero libro de literatura infantil o es mucho más que un cuento para niños, los dos autores consideran que el texto está cargado de claves que obligan a pensar en una complejidad de mayores vuelos.
Y es que, en opinión de Javier Blanco, “'El principito' tiene mucho en común con el alma y la vida de los alistanos. Para ambos las cosas más valiosas de la vida no se pueden comprar ni ver con los ojos físicos, sino sentir con el alma, pues lo verdaderamente importante no se mide en números, dinero o poder”.
Para Cristina Manías, la traducción al alistano de 'El principito', en este caso su hermano literario, 'El príncipe piquirrín', es un homenaje a sus abuelos ya que “dignifica la lengua en la que hablaban nuestros antepasados”. “Mientras hacíamos la traducción me imaginaba a mi abuelo, que era quien me enseñaba alistano, con lágrimas en los ojos si hubiera visto el libro escrito en su lengua porque él defendía su forma de hablar en el pueblo y se contrariaba cuando algunas personas despreciaban esa manera de entenderse sin tener en cuenta que, como él decía, nosotros hablamos correctamente porque así se habla en Aliste”.





