'Miserere mei Deus, secúndum magnam misericordiam tuam' y se para el tiempo en la ciudad medieval. Han pasado dos años desde que Zamora escuchó por última vez el Miserere.
'Et secundum multitudinem miserationum tuarum' y en Zamora es Jueves Santo y el Yacente ya camina por las calles empedradas.
Han pasado dos años pero las voces de los más de ochenta componentes del coro sonaron como si apenas hubiera pasado el tiempo, como si Zamora hubiera sólo pasado un mal sueño.
El primero de los ensayos del Miserere congregó a decenas de zamoranos en la Plaza de la Catedral, al aire libre, para evitar juntar a tantas personas en un sitio cerrado y sonó desgarrador como siempre.



