La igualdad inicial duró cinco minutos. Los dos equipos salían serios de vestuarios y las ventajas se alternaban en los primeros compases del choque. Pero esa igualdad duró el tiempo que tardó Chatman en meterse en la contienda. Anotó, asistió y dirigió a su equipo para empezar a abrir una brecha en el luminoso. Ese activo juego en ataque, acompañado por una extraña pasividad en la defensa zamorana, dejó un 14-26 que empezaba a suponer el primer balón de aire para el conjunto de Francisco García.
El segundo cuarto comenzó como acabó el primero. Chatman y De la Fuente guiaban a los pucelanos en una marcha imperial ante un inoperante Zamora que era incapaz de ajustar en defensa. El resultado quedaba patente en el luminoso con la máxima ventaja para el CBC Valladolid, 22-40, a falta de cinco minutos para el descanso. Pero un tiempo muerto de Saulo Hernández fue el punto de inflexión para los blanquiazules.
Un parcial de 12-2 hasta el asueto dejaba el partido abierto. Los triples del CB Zamora comenzaron a entrar. Pese a que los lanzamientos cercanos al aro y el juego debajo de los tableros seguía siendo terreno vedado de Astilleros y De la Fuente, el lanzamiento exterior mantenía en partido a los pupilos de Saulo Hernández al descanso (34-42).
Ese parcial final de 12-2 se acompañó por un parcial inicial de 11-2 tras el paso por vestuarios para darle la vuelta al partido. El increíble 23-2 dejaba un 45-44 que hacía que el duelo entrase en una fase completamente nuevo. Empezaba un duelo diferente y era el momento de los triples. A los lanzamientos exteriores de Hansen y Perry respondían De la Fuente y Alberto García. El choque enloquecía y la grada estallaba cada vez que una de las escuadras anotaba. No obstante, un centenar de seguidores pucelanos acompañaron a su equipo en la visita a Zamora.
Se entraba en los diez minutos decisivos con un igualado 60-58. Los primeros cinco minutos de ese cuarto clave dejaron ver la mejor versión del CB Zamora, que se mostró como un equipo de anotadores compulsivos y derrochando una fiereza en defensa hasta entonces inexistente. Por su parte, Francisco García era incapaz de serenar a su equipo, que se mostraba nervioso, fuera del choque e incapaz de encontrar una referencia. Ni De la Fuente ni Chatman encontraban los galones de la primera parte y a falta de 3.47 para el final el marcador reflejaba 77-63. El técnico pucelano pedía tiempo muerto en busca de la heroica, pero el partido estaba resuelto y la contienda finalizaba con un 81-67 que da aire al CB Zamora en la tabla y que obliga a Valladolid a seguir luchando para encontrar su puesto en los play offs.



