Tras la importante victoria sumada ante CBC Valladolid, el Aquimisa Laboratorios Queso Zamorano visita la complicada pista del CB Morón. Un pabellón conocido por parte de los jugadores y cuerpo técnico, donde disputaron la fase de ascenso a LEB Plata tres temporadas atrás.
Después de remontar una diferencia de 18 puntos y sumar la quinta victoria de la temporada, el CB Zamora visita el pabellón del Aceitunas Fragata Morón con el objetivo de lograr una complicada victoria en una de las pistas más duras de la competición. La pista sevillana, vieja conocida por la parte de la plantilla, se convierte en un auténtico fortín, en el que los jugadores, secundados por una afición enérgica e incansable, presionan y animan a partes iguales en el Pabellón de la Alameda.
Con 8 derrotas y 10 victorias, el equipo sevillano ocupa la sexta posición de la tabla, liderando un cuádruple empate en el que un despiste puede dejarles fuera de los puestos de play-off disputados por los nueve primeros clasificados, ya que el primer clasificado asciende directamente a LEB Oro. Por lo que no es de esperar un viaje cómodo para los de Saulo Hernández.
Tras caer derrotados en la pasada jornada ante Agustinos Leclerc, el equipo andaluz está obligado a sumar una victoria ante un Aquimisa Laboratorios Queso Zamorano que cierra la tabla, y al que una victoria ayudaría a conseguir distancia en la parte baja de la clasificación.
Destaca la experiencia y calidad de Jesús Chayogen (8.7 P, 6.3 R, 2.5 A), referente interior con experiencia en LEB Oro y las últimas cuatro temporadas en ACB. Dirigidos por el joven base gaditano Alejandro Marín (14.3 P, 3,3 R y 3 A por partido) y máximo valorado del conjunto. El Aceitunas Fragata Morón anota una media de 73,2 puntos por encuentro (8º) por lo que es de esperar un partido de bajo ritmo, en el que los de Saulo Hernández deben evitar caer en ese juego como ocurrió ante Agustinos, e imponer desde el inicio un alto ritmo de juego, que nace en la intensidad defensiva y termina en posesiones cortas y llevar el encuentro a un tanteo alto y vistoso, en el que los zamoranos se encuentran cómodos y que pocos equipos serían capaces de aguantar.



