El Balonmano Zamora viajaba este sábado a Burgos para medirse al UBU San Pablo Burgos. Los pistachos llegaban con fuerza tras obtener su primera victoria por la mínima el pasado fin de semana, un triunfo que les permitía dejar atrás los últimos puestos de la clasificación y tomar un poco de aire tras el inicio de temporada en la nueva categoría. Eso sí, sin confiarse, puesto que saben bien que el juego contra los burgaleses no es tarea sencilla.
El UBU San Pablo Burgos mostró su intención ofensiva desde el inicio. Un primer tiempo marcado por las transiciones rápidas y una defensa sólida, que permitieron a los locales abrir una ventaja temprana. Pau Ortega fue clave para el avance del BM Zamora, pero cada intento visitante fue contestado por goles importantes del conjunto burgalés, con la actuación clave de Miguel Malo en esta parte.
La segunda mitad comenzó con el Balonmano Zamora intensificando sus esfuerzos defensivos y aprovechando algunos errores de la parte local para reducir distancias rápidamente con goles consecutivos. Sin embargo, la distancia no se redujo en ningún momento de tres y, a pesar de la exclusión de uno de los jugadores del San Pablo Burgos, este supo reponerse gracias al liderazgo constante de algunos de sus jugadores.
Pese a los intentos finales por parte de los guerreros de Viriato para equilibrar el marcador durante los últimos minutos, con un Kike Moreno brillante, no lograron superar ni igualar la diferencia impuesta por los burgaleses y el duelo terminó en 30-24. De este modo, San Pablo Burgos reafirma su posición competitiva dentro de la categoría, mientras que Balonmano Zamora vuelve a estar en la cuerda floja con esta derrota.



