El Balonmano Zamora levanta este sábado el telón de una nueva etapa ilusionante tras el ascenso a la División de Honor Plata y dejando atrás los nubarrones de una pretemporada con resultados mejorables. Se estrena ante su afición a partir de las 20:00 horas en casa, en el pabellón Ángel Nieto, con el Bada Huesca como primer rival, un encuentro que exigirá un salto de nivel.
Un estreno que llega tras una pretemporada que ha servido al equipo para adaptarse a una categoría de mayor exigencia. "Chocar con gente con más kilos, chocar con gente con más centímetros, jugar contra gente más experta", explicaba el técnico del primer equipo, Felipe Barrientos.
Considera además que el proceso, más allá de los resultados, ha sido "muy valioso en todos los aspectos", y destaca de cara a este partido que la plantilla afronta con ilusión el nuevo desafío: "A nivel humano es un grupo excelente y deportivamente está en progresión".
El ascenso conlleva también modificar la forma de jugar. Ser más duros en la defensa y la colectividad en ataque para construir con paciencia las jugadas que lleven al gol. Y más ante este primer rival, un peso pesado, un Bada Huesca que descendió la pasada temporada después de 15 temporadas consecutivas en la Liga Asobal. El BM Zamora tendrá frente a él a un equipo con experiencia y un relevante orden táctico. Por ello, Barrientos cree que la receta es jugar largo, tranquilo y minimizar las pérdidas que se conviertan en oportunidades para el contrario.
La temporada en la División de Honor Plata comienza para los pistachos con un objetivo primordial: pelear por la permanencia. Sin embargo, reivindica las armas del conjunto zamorano para llegar lo más lejos posible: "Tenemos las herramientas, tenemos la gente, tenemos el pabellón y tenemos la afición". Todo preparado para que Zamora vuelva a vivir el balonmano de Plata y sea capaz de hacer historia.



