En el Campeonato de Europa de Maratón, el palista, Carlos Vega, decidió colocar en su piragua la publicidad de los patrocinadores que habían hecho posible su competición en categoría Europea relegando la publicidad institucional de la Federación, hecho por el que ha sido sancionado. ”Teníamos la idea de que esto podía pasar. No nos ha pillado por sorpresa, pero lo consideramos muy desproporcionado ante la gravedad de los hechos, estamos bien, pero estamos disgustados ya que dos años son mucho tiempo”, declaraba Carlos Vega tras enterarse de su sanción.
El deportista zamorano comenzó este domingo una campaña de recogida de firmas on-line para pedir un cambio en la normativa de la Federación. Se pretende eximir a los palistas de la obligación de mostrar publicidad institucional en lugar de los patrocinadores que hacen posible su participación en este tipo de competiciones. “Llevamos unas 600 firmas aproximadamente”, subrayaba el afectado que afirmaba que el apoyo recibido viene de fuentes exteriores, ni la Delegación zamorana ni la Federación de Castilla y León se han puesto en contacto con él para brindarle un mínimo de apoyo.
En lo referente a las medidas que se van a tomar ante esta sanción, Carlos Vega ha declarado que: “De momento vamos a esperar. Tenemos nueve día paras presentar el recurso, vamos a esperar y vamos a ver qué respuesta nos dan. Estamos consultando ciertos aspectos a abogados y consultores para que si no se retira la sanción podamos ganar mediante vía judicial”.
La dureza del castigo impuesto al palista zamorano es similar a la sanción establecida para casos de dopaje y, dos años, es el tiempo mínimo sancionable según el reglamento de la Federación. Pese a ello, Carlos Vega ha admitido que no se arrepiente de sus actos y que no se trata de una lucha personal, se trata de conseguir un futuro mejor para las próximas generaciones de palistas.
“Considero que la Federación ha llegado a un punto que lo que quiere es meterse en política para sacar beneficio propio y esto perjudica a los piragüistas”, con estas palabras, Vega, expresaba su rechazo ante una Federación que “ya no le representa”.



