El Ángel Nieto ebullía de emoción esta tarde, momento que ningún aficionado quería perderse con el primer partido de la temporada en casa del CB Zamora. Un encuentro en mayúsculas, recibiendo nada más y nada menos que al Movistar Estudiantes. Los locales llegaban al duelo conscientes del reto difícil, pero con ganas de resarcirse de la derrota encajada en el partido debut frente al Córdoba el sábado anterior. El pitido inicial sonó puntual, a las 19:30 horas, con un pabellón hasta la bandera.
Los de Saulo Hernández salían a por todas y lo demostraron desde el primer momento, siendo superiores en ataque y con más puntería. En los primeros diez minutos, destacó entre la plantilla zamorana el alero sueco Oskar Palmquist, que fue el mayor anotador de este primer cuarto con nueve tantos. No obstante, los madrileños mostraron su fortaleza y velocidad, aprovechando cada rebote para sumar puntos. El parcial terminaba igualado en 22-24 a favor del Estudiantes.
El segundo tiempo fue sobresaliente para el CB Zamora, que lograba uno de los objetivos propuestos: imponer su propio ritmo al encuentro. Un ritmo rápido y ágil que descolocó al Movistar Estudiantes. El conjunto zamorano tuvo la puntería en triples que había faltado en encuentros anteriores, con seis tantos encestados por Isaiah Rivera en apenas unos segundos, y demostró una férrea defensa, dejando a los madrileños prácticamente sin opciones. El cuarto finalizaba con un contundente 29-13 y los locales se marchaban al descanso con una ventaja de 14 puntos (51-37).
La afición se encontraba absolutamente entregada ante el buen resultado provisional, pero los jugadores eran conscientes de que el rival regresaría apretando y con hambre de victoria. A la vuelta de vestuarios, el Estudiantes pisaba la cancha con más potencia y cambiando las reglas que hasta ahora habían marcado el duelo. En este tercer parcial, se vio a un CB Zamora más débil ante un Estudiantes crecido. Un tramo marcado además por las quejas de la grada ante las decisiones arbitrales. Los diez minutos acababan en 10-22 y la ventaja de los locales reducida a solo dos puntos.
Con todo por decidir comenzaba un último cuarto de alta tensión. Diez minutos marcados por un juego muy físico por parte de ambos equipos. Los jugadores del CB Zamora estuvieron muy acertados a la hora de captar rebotes, aunque no tan efectivos llegando a canasta. Sin embargo, el apoyo inquebrantable de la afición sostenía con fuerza a los locales.
A pesar de ir por delante durante la mayor parte del partido y haber demostrado ser superior, finalmente el CB Zamora sucumbió ante el Movistar Estudiantes (73-80) en los últimos minutos.



