El CB Zamora Enamora comenzó 2022 de la misma forma en la que acabó el año: ganando. Los hombres de Saulo Hernández, tras una primera parte en la que las defensas se impusieron a los ataques, rompieron el partido en un tercer cuarto muy versatil de los zamoranos que les permiten seguir en la zona media alta de la clasificación.
CB Zamora y Aquimisa Carbajosa llegaban al duelo en Zamora navegando en un mar de incertidumbres. Ambos equipos se había perdido la jornada anterior por importantes brotes Covid en su plantilla y había dudas de cómo se repondrían ambos a ese condicionante; además de que los dos conjuntos arrastraban alguna baja sensible.
La salida fue dubitativa en cuanto a juego, pero la escuadra de Sergio Vicente tomó las primeras ventajas gracias a su acierto desde el perímetro. Tres de las primeras cuatro canastas de Carabajosa llegaron desde más allá del 6,75. Le costó reaccionar al Zamora Enamora, que no encontraba la fluidez necesaria en ataque ante la buena defensa salmantina. Solarin, viendo la situación de dificultad de su equipo, fue quien mantuvo la cara al partido y sus ocho puntos resultaban claves para poner a la escuadra local por delante por primera vez a 2,36 del final del primer cuarto (14-13). La igualdad se mantuvo hasta el final de ese parcial, que se zanjó con 17-16.
Tras el primer parón, los dos equipos regresaban a la cancha con la intención clara de mostrarse más fuertes en defensa. Y ambos lo lograron, por lo que el segundo parcial fue más trabado, con muchos más errores en los pases y con escaso acierto de cara al aro rival en lanzamientos demasiado forzados siempre al borde del final de la posesión. En ese juego de defensas y de escasa puntuación se mostró más cómodo el Zamora Enamora, que logró abrir una ligera brecha de seis puntos pasado el ecuador del segundo cuarto (27-21). Esa distancia se mantuvo hasta el descanso, principalmente por la cantidad de tiros libres concedidos por Carbajosa en acciones intrascendentes y por su escasa consistencia en el rebote en ese tramo. Se llegaba al descanso con 29-23, una puntuación que evidenciaba la jornada aciaga en el ataque de ambos contendientes.
En un duelo tan igualado y a tan pocos puntos parecía evidente que el equipo que lograse enlazar una racha de porcentajes positivos en el lanzamiento rompería el duelo. Y así fue. Zamora Enamora salió arrollado, con una inspiración tremenda tanto por dentro con Solarin como por fuera desde el perímetro y abrió una brecha inalcanzable. Vicente se lamentaba en su banquillo porque su equipo era incapaz de defender el versátil ataque local, y además en la ofensiva no encontraba huecos, fallando una y otra vez lanzamientos y empeorando los porcentajes de manera preocupante. La ventaja empezó a dispararse (36-23 min.22) y el técnico del conjunto salmantino trató de pararlo con un tiempo. Jiménez convirtió cinco puntos casi consecutivos, pero fue un espejismo y el Zamora Enamora siguió martilleando el aro rival sin piedad para irse al último parcial con una ventaja evidente: 50-32.
El último cuarto fue un trámite, con un Aquimisa Carbajosa sobrepasado y desquiciado, a partes iguales, y un Zamora Enamora que solo tenía que administrar la amplia ventaja. Pero lejos de conformarse con guardar el resultado, los de Saulo Hernández no rebajaron el nivel y quisieron ampliar el average hasta el 68-44 definitivo.



