Tal y como se esperaba, el derbi provincial entre CD Benavente y Zamora B en la Regional de Aficionados tuvo casi todo: rachas de buen juego, alternativas en el domino, goles, polémica, tensión y final de infarto. ‘Tomateros’ y rojiblancos llegaban al duelo a una distancia considerable en la tabla clasificatoria, con los locales peleando por no caer a las posiciones de descenso y los visitantes luchando por no perder comba con los líderes de la categoría. Pero esa importante diferencia en la tabla no quedó reflejada en el campo. Y es que los derbis siempre son diferentes.
Los primeros minutos fueron de tanteo, con los dos equipos mostrando mucho respeto por el rival y con el juego defensivo imponiéndose a los ataques. Berodas abrió las hostilidades con el primer disparo serio del encuentro, que obligó a emplearse a fondo a Jesús. Pero el encargado de abrir el marcador fue el Zamora B. Además lo hizo Yuberth, que se coló en la fiesta de los goleadores. El lateral zamorano recibía un pase de Javi y batía con una vaselina a Luceño. El gol no amedrentó a un Benavente que tuvo el empate en las botas de Berodas, pero el ariete ‘tomatero’ volvió a encontrarse con una buena intervención de Jesús.
Con ese 0-1 se llegaba al descanso. El Zamora B acertaba en su única ocasión clara y Berodas parecía tener el punto de mira desviado. Pero en la segunda parte eso cambió. El goleador del Benavente hacía dos dianas para darle la vuelta al encuentro en menos de veinte minutos. En los minutos 57 y 75, Berodas batía a Jesús para voltear el luminoso. La primera diana, con un tiro cruzado; y la segunda, desde el punto de penalti.
Y cuando parecía que el Zamora no tendría capacidad de reacción, apareció el goleador rojiblanco, Ioritz, para batir por bajo a Luceño en el minuto 89 y devolver la equidad al marcador. Una igualdad que se mantuvo hasta el final y que derivó en un reparto de puntos que a nivel clasificatorio se queda corto para ambos.



