La suerte que acompañó al Zamora en las dos últimas ediciones del Trofeo Ciudad de Zamora esta vez dio la espalda. Y es que los rojiblancos se habían adueñado de su trofeo en los dos últimos años gracias al acierto desde el punto de penalti ante Fuenlabrada y Getafe B. Esta vez, en la tanda fatídica, el Celta B se mostró infalible y un error de Ioritz en el octavo lanzamiento hacía que el trofeo se fuera para Galicia.
Antes, durante el tiempo reglamentario, el Zamora se mostró superior al Celta B. Los rojiblancos gozaron de tres ocasiones muy claras en la primera parte. Vilchez, que se plantó solo ante el meta y no definió, y sendos remates de Josema y Edu Ruiz tras saques de esquinas, merodearon el gol. El Zamora estaba alegre en ataque, jugando mucho por las bandas y con chispa arriba. Además, en las tareas defensivas, la presión del equipo permitía recuperar rápido y el Celta B apenas generaba peligro en sus acercamientos. Se llegaba al descanso con empate a cero pero con buen sabor de boca.
El recién llegado Edu Ruiz jugó los noventa minutos y lo hizo con una solvencia tremenda; además, Álvaro, Josema y Valverde fijaron mucho mejor las marcas que en el duelo ante el Real Valladolid. A partir de ahí, Vilchez y Juanan completaron un gran trabajo en la medular y la parcela ofensiva formada por Coque, Moreira, Rubén y David triangulaban sobre el césped como si se conociesen desde hace meses.
En la segunda parte el partido se abrió un poco más y el Zamora sobresalió de forma evidente. El Celta B parecía no poder parar el torrente ofensivo de un Zamora que avisaba con un gol anulado de David Álvarez tras una jugada trenzada, para en el 64 anotar el primero. Rubén Moreno aprovechaba un balón franco en la frontal del área para volear al fondo de las mallas. Tras el gol, los rojiblancos siguieron transmitiendo buenas sensaciones. Y solo al final, con los cambios y con el bajón físico el Celta B creció sobre el césped los últimos diez minutos. Suficiente para anotar el empate en el 88 y rozar la victoria en otros dos lanzamientos que se fueron rozando el palo de la meta de Jon Andoni en el descuento.
Al final empate a uno y victoria en los penaltis para el filial del Celta de Vigo.



