Fin a una primera parte del campeonato altamente irregular para el Arcebansa Fisiolife Zamora. Los rojiblancos no pudieron despedirse de este año con una victoria y cayeron por la mínima (4-3) en Guardo en un duelo que volvió a estar marcado por los mismos detalles que muchos de los anteriores: escasa efectividad arriba del FS Zamora, imposibilidad de matar el encuentro cuando estaba para ello y el factor arbitral en contra.
Los zamoranos fueron todo el partido mandando en el luminoso. Desde el inicio, el FS Zamora quiso llevar la iniciativa del encuentro, generar ocasiones y llegar con juego elaborado a la meta rival. Así llegaba el premio para los rojiblancos, que se ponían por delante en el minuto 8 con un tanto de Carlos. Los minutos pasaban y los pupilos de Juanito empezaban a caer en el guión habitual de realizar un encuentro serio, pero negados de cara a la meta rival. La penitencia vino a dos minutos del descanso cuando el Guardo ponía las tablas antes del paso por los vestuarios.
Tras el asueto, otra vez el Arcebansa Fisiolife tuvo más intención que su rival a la hora de buscar los tantos. Oli ponía el 1-2 en el minuto 26, pero solo dos minutos después restablecía de nuevo el empate el Guardo. Ese rápido empate no amilanó al FS Zamora que volvía a ponerse en franquía con un tanto de Velasco en el minuto 29. Ahí llegaron los mejores minutos del Arcebansa Fisiolife pese a que la actuación arbitral ya comenzaba a estar cuesta arriba. Desde el minuto 8, el equipo de Juanito ya estaba metido en bonus de faltas, por lo que el técnico salmantino apostó por jugar de portero jugador pese a ir ganando por 2-3 para aguantar la posesión. Una situación que generó hasta tres ocasiones claras de gol que no fueron aprovechadas.
Y a falta de cinco minutos, el Guardo volvía a colocar las tablas en una jugada afortunada. Un remate tras el saque de un córner pegaba en la pierna de Carlos Pintado y desviaba la trayectoria del balón. Parecía que el empate sería el mal menor en un duelo controlado por los de Juanito pero sin acierto arriba. Pero cuando solo restaban trece segundos para el final, el Guardo recuperaba el esférico en el centro del campo mediante una falta, el colegiado se desentendía de la jugada y los palentinos marcaban el definitivo 4-3.




