Después de vencer a Calvià sufriendo hasta el final, el Atlético Benavente jugaba en casa este martes recibiendo al CD Leganés FS. El rival, colocado en la zona baja, era visto como una oportunidad para sumar un nuevo triunfo y seguir escalando aunque el partido no fue por el guion esperado.
Los benaventanos cuajaron uno de sus peores encuentros y los pepineros hicieron daño rápidamente. A base de triangulaciones y un juego muy vertical, los madrileños se pusieron 0-2 a los siete minutos gracias al acierto de Dela y Pichi.
Ventaja que a los 18 minutos ya era de 1-5 y que maquilló Charlie cuando su equipo apostó por el portero-jugador y acabó una jugada rápida que terminó con un balón al segundo palo y el pivote mandó al fondo de la portería.
Con ese marcador se llegó al segundo tiempo, donde el Leganés continuó dominando y haciendo daño hasta colocar un 1-8 que dejaba todo decidido a los diez minutos de la vuelta al parqué.
La única alegría para la afición local llegó en el 39 con el definitivo 2-8 de Pablo Ibarra. El futbolista cogió el balón en la banda izquierda, amagó y mandó un disparo potente que superó al portero visitante. Un gol que terminó de endulzar un resultado doloroso en un choque que el Leganés dominó desde el comienzo.



