La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León ha otorgado el Premio a la Excelencia Deportiva 2026 a Elena Bahamonde como deportista y a Ángel García como entrenador por los resultados obtenidos. Tanto Elena como Ángel son los únicos judocas premiados, no solo de Zamora sino también de Castilla y León.
Los premios se otorgan por los resultados obtenidos en la temporada, pero desde el club aseguran que también lo recogen como "reconocimiento a una trayectoria de esfuerzo, compromiso y pasión por el Judo en el Club Judo Morales". Hay reconocimientos que premian los resultados y otros que, además, hacen justicia a muchos años de dedicación.
Ángel García: mucho más que un entrenador
Detrás de cada deportista que alcanza la excelencia hay horas de entrenamiento, sacrificios y decisiones que no aparecen en el medallero. Y detrás de muchos de esos momentos está la figura del entrenador: quien enseña, exige, acompaña, corrige y anima; quien sabe cuándo apretar y cuándo ofrecer confianza; quien continúa creyendo en sus deportistas incluso cuando las dificultades ponen a prueba su fortaleza, pero sobre todo forja personas en valores positivos.
La trayectoria de Ángel García en el Club Judo Morales es el reflejo de esa dedicación que no entiende de horarios ni de reconocimientos inmediatos. Años de implicación, compromiso y tesón, trabajando día a día para formar judokas, desarrollar su potencial y transmitir los valores que hacen del Judo mucho más que un deporte.
Ser entrenador es asumir como propios muchos de los retos de quienes se forman bajo su dirección. Es compartir la alegría de una victoria y ayudar a transformar una derrota en aprendizaje. Es estar presente en los entrenamientos, en las competiciones, en los desplazamientos y en esos momentos difíciles en los que la confianza y el apoyo pueden marcar la diferencia.
Por eso, el Premio a la Excelencia Deportiva concedido a Ángel García supone mucho más que una distinción individual: es el reconocimiento a una manera de entender el deporte, a una vocación sostenida en el tiempo y a una labor que deja huella tanto en los resultados como en las personas.
Elena Bahamonde: el reflejo de un trabajo compartido
El reconocimiento a Elena Bahamonde como deportista completa esta historia y pone rostro a los frutos de ese trabajo continuado. Su trayectoria, marcada por resultados destacados como el campeonato de España cadete de 2025, número 1 del ranking nacional, campeona de Castilla y León en todas las categorías, temporada tras temporada y sus éxitos en competiciones, demuestra que el talento alcanza otra dimensión cuando se acompaña de disciplina, perseverancia y una preparación constante.
Cada logro es, ante todo, mérito de la deportista: de su esfuerzo, su capacidad de superación y su voluntad de seguir creciendo. Pero también permite reconocer el valor de quienes la acompañan en el camino y contribuyen a crear las condiciones para que pueda desarrollar todo su potencial.
La relación entre deportista y entrenador se construye con tiempo, confianza y trabajo compartido. Se fortalece en cada entrenamiento y se pone a prueba en cada competición. Es una relación en la que los objetivos se persiguen conjuntamente y en la que cada paso adelante es fruto de una suma de esfuerzos.
"El éxito de Elena es, por tanto, una magnífica expresión de lo que puede conseguirse cuando el talento, la dedicación personal y el trabajo técnico avanzan en la misma dirección", expone el club en un comunicado.
Desde la delegación Zamorana de Judo queremos dar la enhorabuena a esta pareja que tantas alegrías nos dió y que seguro seguirán dando.



