Suponemos que trabajando con una sonrisa enorme Pues sí, antes de ir al Mundial las sensaciones eran muy buenas y llegábamos mejor que el año pasado, sin lesiones y sin nada. Íbamos muy finos de peso y se notaba que llegábamos en mejor punto de forma. Y afortunadamente, las sensaciones no nos fallaron.
¿Había temor de que Iván bajase el rendimiento por haber remado el K-1?
No, yo antes también solía doblar en las pruebas. Tenemos mucha confianza entre los dos. A veces, remas el K-1 y pese a la fatiga normal, hay que darse cuenta que el entrenamiento está encaminado a eso. Es más, a veces estás mejor el segundo día que el primero. Iván recuperó bien, también gracias a que tuvimos la suerte de contar allí con el fisio zamorano David Rivera y se puso a trabajar con Iván tras el K-1 para recuperarlo para el K-2.
¿Salió todo cómo estaba previsto?
Siempre que ganas es porque todo sale bien. Nuestro planteamiento era endurecer la prueba para evitar que fuera una carrera con un grupo grande de embarcaciones porque eso aumenta las opciones de que haya percances y yo los he sufrido con anterioridad. Sabíamos que podíamos aguantar bien una prueba dura y queríamos quitarle fuerzas a la gente.
Cuando vais en la prueba, ¿habláis entre embarcaciones?
Este año se ha podido ver en televisión que íbamos hablando muy a menudo con los españoles y la gente se ha dado cuenta. Se habla con los españoles pero también con otros países porque nos conocemos todos. El resto de barcos te ofrece colaboración para que no endurezcas la carrera, pero hubo una serie de tirones y nos marchamos tres barcos solos. En la prueba vas buscando aliados en función de la carrera. Y evidentemente, mucho más cuando éramos dos barcos españoles.
Son muchas medallas en mundiales, ¿cómo ha sabido la de este domingo?
Ha sido especial por la forma de llegar. Hemos llegado en solitario a la meta y eso ocurre poco en las pruebas de maratón. Llegamos solos después de una prueba muy exigente y pudimos disfrutarlo. Corrimos rápido en el último portero, sprintamos hasta la ciaboga y pudimos entrar solos para disfrutar del éxito.
Emilio Merchán quiso agradecer además el apoyo de familiares y amigos que viajaron y que estuvieron aquí en Zamora mandándole aliento. Al margen, evidentemente, de sus patrocinadores: Caja Rural y Moralejo Selección.




