La escuadra de Miguel Losada ha quemado en poco más de un mes todos los cartuchos que tenía de margen de error en la primera vuelta. Con tres derrotas y una victoria en el último mes de competición, los rojiblancos se han descolgado de la pelea por los puestos de fase de ascenso y a partir de ahora el margen de maniobra es escaso. De hecho, y ante el ritmo arrollador de los cuatro primeros clasificados, a los zamoranos solo les queda enganchar una racha positiva y espera a que alguno de los planteles que ocupa una de las cuatro primeras plazas sufra un evidente desfallecimiento.
Para comenzar esa racha que tanto ansía el cuerpo técnico y la plantilla, que permita mantener viva la ilusión tanto en el vestuario como en las gradas, el primer escollo a solventar será el de la Virgen del Camino. Los leoneses llegan al estadio municipal Ruta de la Plata en una situación comprometida, y es que han pasado de pelear la temporada pasada hasta las últimas jornadas por meterse en la fase de ascenso, a estar peleando ahora por no descender. De hecho, a día de hoy, la Virgen de Camino ocupa el último puesto de descenso directo a la Regional de Aficionados con 11 puntos. Una puntuación lograda gracias a las victorias ante Villamuriel y Villaralbo y los empates frente a Astorga, Uxama, Ávila, Mirandés B y Atlético Bembibre.
Enfrente estará un Zamora necesitado de puntos para no perder la ilusión de poder pelear hasta los últimos compases del campeonato por acceder a las posiciones de privilegio. Un Zamora que recupera a Diego Ortiz, después de casi un mes y medio lesionado, y que tendrá las bajas seguras de Juanan y Félix Sancha. Todo para un duelo que arrancará a las cinco de la tarde y en el que la afición espera ver la mejor versión del Zamora, que ya mostró hace solo doce días ante el Atlético Astorga.



