El Balonmano Caja Rural Zamora ha vivido en la tarde de este sábado uno de los días más emotivos de su historia reciente en el Pabellón Ángel Nieto.
Unos 750 jugadores y jugadoras de la cantera pistacho han posado juntos en la tradicional fotografía de la escuela para celebrar los 25 años de vida del club. Este acto de unión y familia tuvo lugar en el descanso del encuentro que ha enfrentado al BM Zamora contra los ovetenses del Auto-Center Principado Vetusta.
Este año, la instantánea tiene un significado especial: sirve como el mayor testimonio visual del legado y la familia que ha construido el club a lo largo de sus 25 años de incansable esfuerzo y pasión por el balonmano. Una foto multitudinaria que simboliza el crecimiento y el compromiso del Balonmano Zamora con el deporte base, consolidándose como una de las escuelas más potentes y numerosas de Castilla y León, y el mayor referente formativo de la provincia.
La jornada no solo ha mirado a la cantera, sino que también ha homenajeado a quienes son pilares del Club y el balonmano nacional. El Balonmano Zamora ha entregado tres Insignias de Oro también durante el descanso, reconociendo la labor esencial y el empuje de figuras clave como Jordi Ribera, Cipriano García y Arcel Andrés.



