¿En qué pruebas competirá en el Mundial?
Pues en primer lugar en el K4 500 metros, y después en el K1 5.000 metros. También me correspondería remar el K1 500 metros, que también es distancia olímpica, pero el seleccionador decidió que debía renunciar a ese derecho.
¿Con qué objetivo enfila el Mundial?
El objetivo principal es el de clasificar el K4 para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Tenemos que quedar muy adelante para lograrlo, y las previsiones son que llegando a la Final A tendremos mucho hecho. Una vez en ella, la séptima plaza podría darnos ese objetivo.
¿Qué posibilidades hay?
Pues es una incógnita porque al Europeo no fuimos con el mismo K4. Está claro que no será fácil y habrá que luchar mucho porque todo el mundo querrá estar en los Juegos Olímpicos. Habrá un gran nivel y las previsiones es que haya dos embarcaciones muy superiores y que luego el resto estemos en una horquilla muy ajustada. Por eso, dependerá de cómo estemos ese día, de las condiciones de la pista, del agua, de la meteorología…
¿Es la última opción de clasificar barcos para los Juegos Olímpicos?
Para los K4 está será la última oportunidad, de ahí la importancia que tiene el Mundial. Mientras que para el K1 y para el K2 habrá un preolímpico el año que viene donde habrá alguna plaza en juego, pero serán mínimas.
¿Cómo afronta el Mundial desde el plano físico?
Creo que físicamente estoy bien. Después de la temporada, y un mal selectivo en febrero, la Copa y el Campeonato me salieron mejor. Además, en los entrenamientos que hemos hecho en Sevilla hemos logrado buenos tiempos; aunque sí que es cierto que allí las condiciones del agua son óptimas.



