El Amigos del Duero afrontaba el partido de esta mañana en la Ciudad Deportiva con ganas de resarcirse de la goleada sufrida la jornada pasada en Madrid y las de Raúl Campano lo hicieron plantando cara y jugando de tú a tú al líder de la categoría, el Rayo Vallecano B. Un partido con constantes alternativas en el juego y con ocasiones de gol para ambos conjuntos, con un Amigos del Duero que en ningún momento se acobardó ni retrasó la línea defensiva, al contrario, mantuvieron siempre una presión constante.
Sin embargo, el resultado terminó siendo injusto para las locales. En el minuto 80, tras una jugada por la banda derecha, un rechace permitió a una jugadora del Rayo B dar un pase en largo que pilló descolocada a la defensa local y Paloma no pudo hacer nada para detener el mano a mano con la delantera vallecana que adelantaba a su equipo.
El Amigos del Duero dio un paso más al frente en el partido y mantuvo su intensidad, sin dejarse llevar por el marcador adverso. Las de Campano subieron líneas y eso permitió que un despeje de la defensa visitante se colara entre las centrales locales y el filial del Rayo Vallecano pudiera marcar el segundo tanto a placer. Aún restaban cinco minutos del tiempo reglamentario y el Amigos del Duero protestó enérgicamente una jugada en la que la portera visitante tuvo que salir para despejar un balón en el borde del área que tocó con la mano. El árbitro consideró que no era una acción merecedora de la tarjeta roja y sólo mostró amarilla. En esa jugada el Amigos del Duero estuvo a punto de marcar en el lanzamiento directo, pero el balón lo detuvo la portera vallecana y el partido terminó con un 0-2 que supone un castigo excesivo para lo ofrecido en el terreno de juego por el Amigos del Duero.



