La primera plantilla del Balonmano Zamora MMT Seguros se ha empeñado en la presente liga en desgastar los calificativos que sobre ella se ciernen jornada tras jornada. El grupo dirigido por Eduardo García Valiente continúa con su excelsa sinfonía y este sábado sumó la séptima victoria consecutiva al ganar a Chapela por un claro y contundente 31-41.
Con este triunfo, y aprovechando las derrotas de Alcobendas y Benidorm, el MMT Seguros se coloca a un solo punto del ascenso directo a la Liga Asobal. Precisamente, esa derrota de Benidorm deja al Balonmano Zamora como el equipo más en forma de la liga, siendo el que más victorias lleva encadenadas en este tramo del campeonato.
El duelo ante Chapela discurrió según los cauces previstos. García Valiente advertía en la previa que la victoria llegaría desde el ataque rápido, vertiginoso y fugaz. Una forma de atacar que asume con agrado la plantilla pistacho cada vez que el entrenador la solicita. La muestra de ello, los 41 tantos que terminó anotando el MMT Seguros en los sesenta minutos de juego.
Ya desde el comienzo las primeras ventajas fueron para el equipo de García Valiente. Salvo en los parciales iniciales, en los que se mantenía un luminoso igualado, el Balonmano Zamora gobernó a un Chapela que estuvo tremendamente respaldado desde las gradas. El MMT, lejos de achantarse con ese ambiente, sacó su catálogo de ataques rápidos y jugó un partido superlativo en conjunto. La prueba, que casi todos los jugadores de campo que jugaron el partido se marcharon con algún gol en su cuenta particular.
Mención especial para la pareja letal del Balonmano Zamora que siempre conforman Octavio y Jortos. Entre ambos anotaron 17 dianas de las 41 de su equipos (9 y 8, respectivamente).
Al descanso, el 14-19 dejaba el partido abierto aunque las sensaciones eran buenas en el bando zamorano. Pero fue después del asueto cuando la apisonadora del MMT Seguros se puso en marcha. Poco a poco, la renta en el marcador se fue ampliando. Chapela era incapaz de detener la hemorragia de goles en su portería y tampoco podía seguir el ritmo anotador de los de García Valiente. Este último aspecto, gracias al trabajo defensivo del equipo pistacho, que detuvo bien las embestidas rivales y sobre todo generó muchos contragolpes que terminaban en goles y en desesperación del bando local.
A falta de 15 minutos para el final, la distancia ya era de diez goles (21-31). Una diferencia que llegó hasta las doce dianas a falta de tres minutos para el final con el 27-39. La bocina sonaba, y el Balonmano Zamora lograba una victoria monumental en una pista que siempre se le había atragantado. Una victoria que supone dos nuevos puntos que ponen a los zamoranos a uno solo del ascenso directo a la Liga Asobal.



