Semana de trabajo. Ha sido una semana dura, en la que ha habido que reforzar el aspecto mental. El lunes hablamos muchas cosas en el entrenamiento, algunas de ellas se deben quedar en el vestuario y otras son errores que cometimos en Segovia. Hay que ser autocríticos para mejorar. Hicimos cosas bien al principio del encuentro, pero luego hicimos cosas mal que nos costaron el partido y llevarnos la sensación de no poder competir.
Reacción de los jugadores. Es un equipo muy humilde, que reconoce los errores y que sabe que tenemos que recuperar nuestro mejor nivel para retomar la senda de la victoria. Los jugadores saben escuchar y son conscientes que no estuvimos bien en Segovia. Ellos eran un buen equipo, pero nosotros podíamos haber tenido mucha más resistencia. Cuando se hacen mal las cosas hay que mejorarlas.
Parte más asequible del calendario. Es verdad que ahora llegan rivales de la zona baja, pero todos los partidos se nos están complicando, independientemente de quién sea el rival. Hemos perdido contra el Mirandés B o contra la Cebrereña en casa. Hay que respetar a todos los rivales y el primero a la Virgen del Camino, que es el próximo oponente y seguro que llega herido porque considera que no debería estar tan abajo.
Rival necesitado. Nunca sabes si es mejor que el rival esté necesitado o venga con una dinámica positiva. Generalmente esa necesidad por ganar te hace estar al cien por cien, aunque tiene la contrapartida de que a veces los nervios pesan y te hacen tomar decisiones equivocadas y cometer errores. Independientemente de eso, nosotros debemos dar nuestra mejor versión, y que la gente que venga al campo disfrute con nuestro juego. Y si puede ser con victoria, mucho mejor.
Play off a diez puntos. Mentiría si dijera que la situación es fácil. Está claro que es una diferencia grande, pero soy optimista. Esto es fútbol y recuerdo cuando entrenaba al Villaralbo que el Tordesillas nos sacaba 12 puntos y terminamos la liga empatados a puntos. Debemos agarrarnos a que es posible, para no perder la ilusión ni nosotros ni la afición. Trataremos de coger una racha positiva y que los rivales fallen, porque es improbable que los cuatro de arriba mantengan estos números de récord.



