Valoración. Sabíamos que iba a ser un partido muy difícil porque veníamos a un campo muy pequeño e irregular. Teníamos claro que no se podía jugar y por eso había que buscar otras alternativas. El equipo ha estado muy organizado, que era lo que le pedíamos, no concedimos excesivas ocasiones de gol y sobre todo fuimos muy intensos. Hicimos mejora segunda parte que primera y de ahí que llegasen los goles para sumar la victoria.
Solidez. Había que ser un equipo muy preciso y sólido. Ellos acumulan mucha gente arriba, meten arriba los laterales con los interiores y por eso nos han obligado a que nuestros laterales apenas pudieran subir. Porque si subían, nos exponíamos demasiado a una inferioridad atrás. Había que asumir esa situación de que los laterales fueran menos importantes en ataque, pero defensivamente debían ser muy importantes. Y luego aprovechar las ocasiones arriba, como lo hicieron Félix e Iñaki.
Sin despistes. Era un partido para madurarlo y ser muy intensos. En el momento que concediéramos algún despiste o ellos se pusieran por delante, el partido se pondría casi imposible. Además, la afición aprieta y eso también te obliga a estar muy concentrado.
Planteamiento con un delantero. Salimos con un delantero y tres medias puntas para buscar las situaciones que se generaban entre los medios y los defensas de la Cebrereña. Creo que durante la primera parte tuvimos ahí un buen manejo de balón, pero en la segunda parte ellos corrigieron ese espacio y ya optamos por sacar a Revi. Luego también apostamos por Saúl para darle fuerza al equipo en defensa y por Raly para ver si podía cazar alguna carrera arriba.
Futuro. Nosotros debemos conseguir la mayor cantidad de victorias posibles y si el Cristo va pinchando mejor todavía. Pero lo fundamental es que este equipo, y lo repito siempre, no se va a relajar ni se va a dejar ir. Que la gente esté tranquila, porque para nosotros el escudo del Zamora lo vamos a defender hasta el último aliento. Ojalá que estemos hasta el último día peleando.



