El Zamora Club de Fútbol cerraba con el cuadrangular de Toro su pretemporada. Cuatro semanas de preparación que dejan paso ahora a la semana previa al primer encuentro liguero que les medirá el próximo domingo a las seis de la tarde a la Gimnástica Segoviana. En estos seis encuentros, los zamoranos se han visto las caras ante cuatro equipos de Segunda División B (Arandina, Sporting de Gijón B, Astorga y Celta B), una escuadra de Segunda División (Real Valladolid), un plantel de Tercera (GCE Villaralbo) y un conjunto de Provincial (UD Toresana).
El balance de los goles recibidos durante la preparación es de once tantos; una cifra abultada por los seis goles que encajaron los rojiblancos en la segunda parte del Memorial Agustín Villar ante el Real Valladolid. Y todos los partidos tuvieron dos denominadores comunes: la presencia de Miguel en todos ellos (en una mitad), y la ausencia de goles recibidos por parte del meta zamorano Miguel.
El cancerbero sumará su octava temporada con presencia en la primera plantilla, aunque será la sexta con minutos, ya que en las dos primeras campañas no llegó a tener apariciones en liga en liga. A partir de entonces, el meta siempre ha tenido minutos, aunque sean pocos, en el primer equipo del Zamora. El año pasado, con 17 encuentros disputados, fue el año que más minutos totalizó defendiendo la portería rojiblanca en liga hasta llegar a los 1.514.
Después de terminar contrato este verano, había dudas sobre su continuidad, pero finalmente decidió aceptar la oferta de renovación de Balta y de momento está cumpliendo a la perfección. Miguel ha tenido minutos en todos los encuentros de pretemporada y no ha recibido ni un solo gol de los once que ha encajado el Zamora en esta preparación. Una situación que Miguel prefiere tratar con cautela: “Es evidente que estoy contento con la pretemporada que he hecho pero es trabajo de todo el equipo; lo importante llega a partir de ahora”, comenta el portero.
Sobre si esta vez sí que puede partir con el cartel de portero titular, Miguel añade: “Yo siempre he entrenado creyendo que tenía opciones de jugar aunque no estuviera jugando con regularidad. Este año puede que tenga más opciones pero dependerá de mi rendimiento y del rendimiento del resto de compañeros. Yo tengo confianza en mí mismo y eso es importante”.
Por último, valora desde su punto de vista la pretemporada realizada por el equipo y las aspiraciones del Zamora en este año en Tercera División: “Creo que las sensaciones han sido buenas y hemos hecho buenos partidos ante rivales de categoría superior. Hemos entendido rápido lo que quería el entrenador y salvo la segunda parte ante el Real Valladolid hemos sido un equipo compacto. Nuestro objetivo tienen que ser el de estar arriba todo el año y luego pelear por recuperar la categoría. Sabemos que va a ser difícil, pero la mentalidad de inicio debe ser la del ascenso”, finaliza.



