SEMANA. La victoria tiene una parte importante para afrontar el trabajo diario que tiene que ver con la felicidad, que tiene que ver con los estados de ánimo. Y no sé si por suerte o por desgracia, los estados de ánimo en este deporte están muy condicionados por el resultado previo.
Y bueno, se ganó. La verdad que fuimos un poquito Doctor Jekyll y Mister Hyde el otro día en Extremadura. Cualquiera que viese la primera parte, pues la verdad que no estaría muy contento, porque el equipo la verdad que no anduvo nada bien. Y sin embargo en la segunda parte, sin hacer un fútbol extraordinario, porque ahora mismo la verdad que casi ningún equipo de la categoría lo está haciendo. Pero sí que la verdad que fuimos competitivos, hicimos el gol. Carbonell tuvo una ocasión clarísima.
Bueno, el equipo compitió bastante bien. Pero bueno, haciendo o contestando tu pregunta, sí. Es decir, es un equipo que trabaja bien, pero esta semana, como todos los equipos del mundo, después de una victoria, pues la verdad que mucho más agradable el día a día.
UN ONCE FIJO. Hay equipos que deben tener un once fijo, un once más reconocible, un once que se extienda en el tiempo y el año pasado era un equipo para hacer eso. Claramente no, porque era un equipo muy marcado, encima hubo lesiones, bajos rendimientos de algunos jugadores que impedían que uno pudiese hacer muchas más cosas. Pero hay otro tipo de equipos que pueden permitirse el lujo de hacer mayores rotaciones.
Si te soy sincero, mi intención, mi esperanza y mi idea está vinculada con la plantilla que tenemos y con el objeto de mezclar esas dos cosas que son tan importantes, tener cierta estabilidad en muchos de los jugadores que salen continuamente en ese once y además cumplir con otra cosa que es que cada partido es un mundo, que cada momento es distinto, que ningún rival es igual y que al final no hay tanta diferencia o prácticamente ninguna entre los que pueden salir en el once y los que se pueden quedar fuera, también las plantillas necesitan que todos los integrantes o la gran mayoría se sientan útiles, sientan que puedan jugar, entonces vamos a ver cómo podemos conjugar esas dos cosas.
Mi ilusión sería tener una base en este equipo, por cómo está conformado, por el tipo de equipo que somos, que es a lo que hay que atender, es mejor sacar siempre el mismo once, será mejor en algunos equipos, en otros no. Tener una base, siete o ocho jugadores que jueguen permanentemente, a ver si nos dejan las molestias musculares, las lesiones, los golpes y todo este tipo de situaciones y poder tener ahí o jugar con dos o tres jugadores en función de cómo haya sido la semana, de cómo sea el rival, de quién mezcla mejor con quién en función del momento y del partido y de la situación, de las circunstancias que prevés y yo este tipo de cosas que tenemos en cuenta y esa es la gran ilusión que tengo.





