SEMANA. Pues ha sido una semana de satisfacción y de exigencia. Satisfacción por lo conseguido, porque la verdad que ha sido un camino difícil, por momentos muy duros, como no puede ser de otra manera cuando alguien quiere conseguir un objetivo ambicioso y se ha dado porque también la fortuna en un momento determinado nos ha acompañado para que dos semanas antes de lo previsto pudiésemos dar esa alegría a toda la gente de Zamora.

¿Qué pasa cuando consigues cosas? Pues que cuando consigues cosas, la gente espera de ti que sigas consiguiéndolas. Entonces, bueno, pues satisfacción por un lado y exigencia por otro, porque todavía hay un par de semanas para acabar la competición donde tenemos que competir, valga la redundancia, y tenemos que entrar de la mejor manera posible al playoff y la única forma que yo conozco de poder entrar de la mejor forma posible al playoff es eso, no bajando el nivel del entrenamiento, buscando la mejor clasificación posible, porque eso nos puede otorgar el factor campo a favor, y no hacer nada que no hayamos hecho hasta el momento, que es trabajar, ser humildes, tener esa resistencia que ha tenido el equipo en los momentos de menor rendimiento, y bueno, en esas estamos.
¿Te gustaría que el playoff empezase este fin de semana viendo el nivel y el ritmo del equipo?
Pues mira, soy sincero, no he pensado en eso, porque hay una realidad que es que quedan dos semanas. A priori es verdad que llegamos a un muy buen momento y que el equipo ha estado durante muchos momentos de muchos partidos bien, pero si tenemos que felicitarnos todos por algo es porque en los dos últimos partidos contra los rivales que teníamos enfrente, el equipo ha estado bien durante 90 y muchos minutos, es decir, a todos los niveles, con balón, sin balón, y eso nos deja a todo el mundo muy satisfechos y con muchas ganas de seguir así.
El playoff vendrá cuando venga, el rival será el que tenga que ser y eso se va a definir en estas dos próximas jornadas.
MINIOBJETIVOS A CONSEGUIR ANTES DEL PLAYOFF. He tenido la suerte y la desgracia, porque llevo muchos años en esto, la suerte a veces y la desgracia en otras ocasiones, por un gol, por un detalle, por un partido que no ganas, cualquier mínimo detalle en competiciones tan igualadas te puede dar una clasificación u otra, y ahora lo que hay que buscar es ganar para ver si el filial del Celta se equivoca y no deja ser segundo, que sería ya la hostia, como decimos en mi tierra, y tenemos que mirar en eso, ser ambiciosos desde el punto de vista clasificatorio y esa ambición ir alimentándola con trabajar como venimos trabajando día a día.
Es decir, yo sé que cuando uno se sienta aquí, vosotros no tenéis la oportunidad de ver los entrenamientos ni de saber cómo es el día a día de nuestra plantilla, ni de ninguna, entre otras cosas porque no es vuestro trabajo, obviamente.
Pero cuando yo me siento aquí perdiendo es muy difícil haceros creer o hacerle creer a la gente que los jugadores, que los chicos están trabajando bien, que no han bajado los brazos, que siguen, que insisten con independencia del resultado que se vaya dando. Por eso me atreví a decir que este equipo iba a hacer playoff, es verdad que me tiré a un charco importante, porque bueno, pues imagínate, si ahora mismo estamos a siete puntos y sin opciones, pues me siento aquí y las preguntas me las imagino. ¿Es que tú dijiste que tal? Uno ya con los años que tiene, creo que me he ganado el derecho de tirarme a cualquier charco.
Que me critiquen doscientos más, ya me han criticado tanto, me han dado tantas hostias que por una hostia más. En mi tierra se dice otra raya más tiene el tigre, pues otra raya más tiene el tigre, qué más da, nadie las cuenta. Pero mi frase, mi augurio, estaba fundamentado en lo que yo veía en el día a día. Y no solo lo que veía, sino que cada cosa que proponíamos para competir, pues medio salía, porque el equipo tiene virtudes futbolísticas, esto no va de que crean a un tío delgado que les dice cualquier cosa y te la crees. Yo puedo ir ahora mismo a la plaza y hacerle creer a la gente que puede ser campeona de Europa y no lo va a ser porque no tiene condiciones.
Lo principal aquí es que hay jugadores que tienen unas características más que buenas para intentar lo que se ha intentado y para conseguir lo que se ha conseguido y por ahí tenemos que ir convenciéndolos cada día.
Aunque también te digo que no me ha costado esta semana, el equipo volvió después de dos días de descanso merecido y el miércoles los vi a entrenar como siempre, ayer hicieron un entrenamiento extraordinario y no me cabe duda que hoy van a volver a entrenar bien, que mañana van a volver a entrenar bien y que el domingo van a volver a intentar ganar un partido.
ROTACIONES. Lo que quiero es que pase lo que está ocurriendo, es decir, que le toca jugar a Mario después de muchos partidos sin jugar, no sé si lleva cinco jornadas jugando de manera consecutiva, pues que esté preparado.
Que le toca a Carbonell salir 20 minutos y cuando todo el mundo está cansado el imponer su velocidad, pues que le toque eso, que le toca salir de inicio, es decir, que estén todos preparados para lo que pueda acontecer.
A nivel de alineación no creo que sea muy distinta a la que hemos puesto en las últimas jornadas porque las cosas que van bien no hay que modificarlas, pero sí que me gustaría, pues eso que te digo, que cada uno que salga ya sea de inicio, si no ha salido anteriormente o si no viene siendo habitual, que lo haga como lo está haciendo, es decir, que entre y ya esté para competir y los que vayan gozando de minutos, que lo aprovechen y que nos den aquello que nos tienen que dar en esos momentos, lo que el momento requiere.
El otro día requería una cosa, hace dos semanas requería otra, mañana requerirá, o pasado mañana requerirá otra distinta, es decir, que estén preparados para asumir lo que el equipo necesite.
Y tengo que felicitarlos a los que menos juegan porque siguen entrenando como bestias y porque cada vez que ingresan en el campo, con independencia de si están jodidos o no por las decisiones que yo tomo, anteponen su profesionalidad y sobre todo lo que tienen que hacer.
FARRELL Y MARCELO. Marcelo ya vino convocado el día de Lugo, el último partido, la verdad es que evoluciona muy bien, es verdad que se ha perdido en un momento donde los ritmos son infernales, a los que te exige la competición unos ritmos porque todos los partidos tienen una intensidad muy alta y está por debajo, evidentemente.
El infortunio de Farrell que es lo que más, lo digo como lo siento, lo que más dolores de cabeza me da.) Y no lo digo por poder alinearlo o no, por todo el juego que te pueda dar a nivel futbolístico, sino porque cuando los veis por ahí tan jóvenes, tan guapos, tan bien vestidos, tan felices, que parecen indestructibles y que parecen que pertenecen a otra raza que no es la humana, detrás de ellos hay una persona, en este caso hay una persona que está sufriendo mucho, ya no solo por, fundamentalmente porque no puede hacer lo que más le gusta que es jugar al fútbol, por la incertidumbre que tiene ese tipo de lesión, porque cuando uno se rompe la mayor de las desgracias, no sé, una triada, le dicen oye en 8 o 9 meses va a estar y rara vez no se cumple el pronóstico. Aquí es que es un pronóstico que no se puede definir, no sabemos exactamente cuándo puede volver.
AUSENCIA DE JUGADORES EN LA CELEBRACIÓN DEL PLAYOFF. Cada persona reacciona de una manera a lo que le acontece y yo soy una persona que no le doy valor a eso. Yo le doy valor a que vengan, que entrenen y yo los veo conectados con los demás, cuando hay que sonreír todo el mundo sonríe, cuando hay que hacer las cosas las hacen, cuando hay que entrenar duro entrenan duro, que es lo que realmente a mí me importa. Más allá de eso, cada persona es libre de hacer lo que quiera hacer.
Yo lo que sí sé es que con independencia de si hubo algún miembro del equipo que no celebró con sus compañeros ese momento tan especial, te puedo asegurar que sintió la misma alegría. Muchas veces también hay que comprenderlo a ellos. Son muchas horas escuchándome, estarán hartos de mí algunos obviamente, como yo estaría también harto.
Son situaciones que juegan, que pasan de jugar mucho a no jugar nada y nadie se va a poner en el lugar. Yo ya entendí hace mucho tiempo que nadie se va a poner en el lugar mío.
De mismo modo que cuando juegan no vienen a decirme oye, perdona, ¿por qué estoy jugando? ¿A qué se debe que yo esté jugando y al compañero al que no le ha tocado jugar no esté jugando? Yo te aseguro que la felicidad es completa del 100% de los integrantes de la plantilla con independencia de que en algún momento ellos decidan, no sé, porque estén cabreados de hacer lo que les convenga.
Yo soy entrenador, no soy policía ni nada por el estilo. Yo creo y considero que tenemos un vestuario sano, que esas cosas suceden y han sucedido y sucederán siempre y la verdad que ya me ha pillado con una edad a la que no le doy demasiada trascendencia a las cosas que son intrascendentes.
Pero también te digo una cosa, no me di cuenta. Es decir, me lo han contado después de. No me di cuenta de quién había, de quién no había .La verdad que estábamos todos muy contentos porque ya lo sabéis vosotros igual que yo, esto no es fácil. No es fácil, hemos competido contra gigantes, gigantes que se quedan en la cuneta, que tienen un presupuesto gigantesco al lado del nuestro y qué le voy a decir yo a la plantilla porque uno de ellos se meta cabreado porque su entrenador ha tenido la mala pata de meterlo en el añadido de un partido. Hay que entenderlo también.
Si durante el día a día no estuviesen felices y tal, diría, oye, emocionalmente no pertenecéis a nuestra familia, pero como eso no es así, no tengo nada que reprocharles. Al revés, agradecerles porque yo siempre digo que todos y cada uno de los entrenadores de todas y cada una de las categorías, de todos y cada uno de los niveles del mundo, a nosotros nos prestigian nuestros jugadores.
No hay otra. Es decir, cuando uno triunfa, entre comillas, es porque tiene un buen equipo que ha decidido ejercer como tal, ejercer de buen equipo. Todos dependemos de ellos, todo lo que pasa en los clubes depende de lo que pasa dentro del verde y dentro del verde juegan ellos y siempre van a tener mi máximo respeto dentro de que es verdad que yo soy una persona exigente, que a veces le aprieto, que a veces incluso le hablo mal, que otras veces me da por abrazarlo y así vamos gestionando las cosas.
CACEREÑO. Viene un equipo muy peligroso que lleva ocho goles a favor en la última jornada y solo ha encajado uno y ha jugado en un escenario de un equipo prácticamente descendido en ese entonces, o descendido, no recuerdo, como era el área entero, pero es que le ha metido cuatro al Castilla.
Está en un muy buen momento de forma y evidentemente nos va a poner las cosas muy difíciles porque se está jugando mucho. Además vienen, si no son malas mis informaciones, arropados por un montón de personas, con lo cual va a haber un ambiente bonito que también es de agradecer.




