PARTIDO. Han estado mejor que nosotros. La verdad es que han sido mucho más efectivos en todo aquello que han realizado. Nosotros tenemos muchas situaciones que tienen fácil solución, en el sentido de que no son excesivamente complejas, que nos están costando goles. Un saque de banda que dejamos sacar, dejamos que devuelvan la pelota, dejamos enviar, dejamos rematar... No sabemos o no hemos encontrado la forma de competir durante estas cuatro primeras jornadas. Personalmente creo que el segundo gol es evitable porque se nos mete por detrás el jugador, hay que verlo, observarlo, informarlo por el jugador que está viendo la espalda del compañero. Después está el gol de penalti. Tratamos de hacer modificaciones en la segunda parte, jugar con carrileros, meter más gente por dentro para que el balón, a partir de estar dentro, saliese por fuera y pudiésemos cargar el área. En muchas ocasiones se tiene la posibilidad y se centra cuando no toca, cuando todavía queda un pase más que dar, muy precipitados por la situación, porque no se ha empezado bien, porque el Lugo ha sido merecedor durante muchísimos minutos del partido. No hay más historia. Yo creo que todas las personas que estamos aquí llevamos suficiente tiempo en el fútbol como para no engañarnos y sobre todo decir las cosas como son. No estamos bien, lo probamos de todas las maneras y lo único que hace falta para que cambie la dinámica es insistir. Por suerte o por desgracia, la gente que nos dedicamos al fútbol somos gente que es muy difícil de tumbarnos. Es muy complicado que nosotros nos rindamos, y muy complicado que, evidentemente ahora mismo, con tan poco tiempo desde la finalización del partido, pues hay pesadumbre, pero nos rearmamos, seguimos buscando soluciones, vemos el partido, corregimos, decimos... Esta es una plantilla que entrena de verdad que muy bien, no se le puede poner ningún reproche a lo que es el día a día de los chicos, al esfuerzo, a toda la implicación que tiene, pero bueno, no están saliendo las cosas, ya habéis visto que yo insisto en cambiar determinadas cosas para que suceda aquello que queremos que suceda y bueno, todavía no ha sucedido. Las dinámicas son así, en algún momento cambian y bueno, el sábado tenemos otro partido para intentar que cambie a nuestro favor. Pero bueno, como decimos ahí en Andalucía, perros flacos todos son pulgas, ahora también la posible baja de Luismi, vamos a ver si es mucho o poco tiempo, Dufur que todavía no acaba de recuperar ese gemelo y es muy arriesgado ponerlo a jugar porque podríamos perderlo dos o tres meses, pero bueno, con todo este panorama lo que hay que hacer es seguir insistiendo, volver a ilusionarse para venir adelante. Entrenar con la mejor de las caras y con la mejor de las predisposiciones y a ver si llega ese momento, ese día en el que somos capaces de parecer un equipo competitivo, porque esa para mí es la palabra, más allá de que juegue mejor o peor, de que tenga fases durante el partido, que sean mejores o peores, que eso les pasa a todos los equipos. Como habéis visto y aún haciendo un mal partido, pues imagínate que el partido dura cinco minutos más a saber que hubiese ocurrido. Lo que quiero decir con esto es que todos los equipos tienen bajones, incluso el que ha ganado y ha ganado con todo merecimiento ha acabado encajando un gol y apretándose el marcador, pero nosotros tenemos que ser mucho más consistentes, mucho más estables en lo que hacemos. Yo no hablo a nivel defensivo, sino con pelota también. Hay muchas veces que tenemos el pase fácil, que podemos circular la pelota, que está el de fuera bien abierto y que acabamos dando un pase de más o un pase de menos o un regate de más. Son los chicos que vienen con una responsabilidad grandísima, que es intentar que el Zamora esté en la parte de arriba de la clasificación y tiene que llegar ese clic, ese momento en el que realmente hagamos un partido redondo, salgan las cosas bien y a partir de ahí tratemos de competir de la mejor manera para cumplir con ese objetivo que tenemos.





