El Zamora CF presentaba de manera oficial este viernes a las dos incorporaciones acometidas en el mercado de invierno: Pau Torres y Jordan. César Villafañe explicaba: “Son jugadores con experiencia en la categoría de bronce, con muchos partidos y un bagaje amplio y bueno. Pau además también en Segunda A. Son dos jugadores contrastados y que estamos encantados de que estén en este segundo tramo de la temporada para ayudar a la plantilla para salir de la situación en la que estamos”, comentaba, a la vez que reconocía: “Están muy contrastados y nos darán la madurez que quizás nos faltaba en una plantilla tan joven”.
Jordan fue el primero en tomar la palabra y explicaba el motivo por el que se quedó colgado esta primera parte del campeonato: “Estaba renovado con el Alcoyano, pero cosas del fútbol que a veces pasan y por desgracia me tocó a mí que a poco de empezar la liga me dicen que necesitaban otro perfil de lateral y me comunican que no cuentan conmigo. Vistas las fechas que eran y que justo iba a ser padre, decidí centrarme en eso y esperar al mercado de invierno”. Un mercado de invierno en el que apareció el Zamora: “Surgió la opción del Zamora, me llamó Yago para preguntarme por mi situación, se la comenté y aquí estoy. Me hablaron bien del club, me gustaba el proyecto, me dijeron que la situación en liga no era real porque había potencial en plantilla y me transmitieron confianza para unirme al proyecto, unirme a la pelea para sacar esto adelante y confiando cien por cien en ello”.
Precisamente, sobre el nivel de la Primera RFEF, Jordan agregaba: “La categoría en sí está siendo dura, hay auténticos equipazos, cada jornada da igual el rival porque todo está muy igualado. Cuando empecé a hablar con el club estaba en una situación que es parecida pero distinta, porque consiguió puntos en Valladolid que permiten asomar la nariz, no es tanta la diferencia con esos puestos. Es un reto importante, pero estamos más cerca quedando mucho trabajo por delante, una segunda vuelta larga, que habrá que pelear hasta el final. Tenemos tiempo para sacar esto”.
Tras las palabras del lateral, que también explicó que puede desenvolverse en la posición de extremo, tomaba la palabra Pau Torres. “Se planteó la posibilidad y acepté. Con la experiencia que tengo quería un reto que me motivara, un reto difícil pero bonito. Las conversaciones fueron rápidos y llegamos a un acuerdo”. Torres también explicaba su media temporada en blanco: “Estuve seis años en el Lleida en dos etapas. Tenía oferta de renovación, pero veía cosas que no me gustaban y al final en julio decidí que lo mejor era separar los caminos, porque estuve mucho allí, era capitán, me comí muchas cosas que al final le queman al futbolista y quería tomar una decisión. En verano tuve ofertas pero las que me llegaron no me acabaron de decidir y las que pensaba que vendrían no llegaron. Decidí cargar pilas porque estaba en una situación incómoda y prepararme para el mercado de invierno”.
Un mercado de invierno en el que ha aparecido el Zamora: “Es un reto difícil pero bonito. Cuando te juegas tanto para representar un club y una ciudad… Es ir partido a partido, todos los partidos serán finales. Tenemos que empezar a pensar solo en Unionistas, sin mirar clasificación ni nada, sumar los máximos puntos posibles y los últimos cinco partidos se verá dónde estamos y qué hace falta para salvarnos. La experiencia me dice que debemos afrontar cada partido como una final y cada semana como una semana distinta”.
Por último, negaba que tenga la sensación de llegar a un proyecto en el que tendrá una presión desmedida: “Presión no, es responsabilidad, pero todos tenemos responsabilidad no solo el portero. Tanto Jonvi como yo intentaremos hacerlo lo mejor posible. No es presión añadida, nadie quiere cometer errores pero a veces se cometen. Presión no, repito; sí mucha responsabilidad. La de portero es una posición diferente porque se ven más los errores, pero con el trabajo llegaremos a conseguir el objetivo”, zanjaba.



